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domingo, 31 de agosto de 2008

Capítulo 11: Congreso hacia el Futuro y Entrevistas

Corre el año 2004, y se percibe cierto estancamiento de la banda después de la salida del disco Congreso de Exportación. Sobre el particular se rumorea que estan grabando un nuevo trabajo.

Pancho Sazo: Más que un disco, nos gustaría grabar algunos temas que suenen en la radio.


Francisco Sazo

Realizan distintas presnetaciones y giras. Congreso pasa por un buen momento gracias a su reconocido cedé en vivo, premiado con un Altazor. Sin embargo, para Congreso no fue fácil su participación en los premios Altazor, ya que, competía directamente con dos destacados ex integrantes, como Ernesto Holman y "Pajarito" Araya. Pero al final, la banda del "Tilo" González y "Pancho" Sazo, se fue con el alado trofeo, que coronó la labor realizada durante el 2003 y que se reflejó en la placa en vivo "Congreso de exportación".
¿Qué significó para la banda el Altazor?
Pancho: Creo que fue muy importante. El hecho de que a uno lo premien ya es bonito. Es una cosa lúdica que nos reconozcan, y más aún sabiendo que fueron nuestros pares, que nos premió gente que conoce al grupo y que sabe de música. Además, haber competido en un nivel donde estaba gente como Ernesto Holman, o el "Pajarito" Araya, que es gente reconocida. Entonces, estábamos en una categoría difícil de ganar, y por ese lado estamos muy contentos.
El grupo se presenta en enero 2004 en el Sporting Club de Viña y luego en el Teatro Municipal de Valparaíso, con invitados.


En los últimos años, Congreso recorrió el extranjero mostrando su trabajo en forma de talleres en universidades, ¿seguirán por esa vía el 2004?

Pancho: Este año hay una posibilidad de ir a México, y creo que ya eso está arreglado. Y es la misma idea, tener doce o quince conciertos donde se toca música y también se conversa y se explica en alguna universidad o donde nos toque, el tipo de música que estamos haciendo y lo que nos interesa, como la instrumentación o la organología (construcción de estos).
"Congreso de exportación" es un disco en vivo realizado sobre material pre existente, ¿hay ideas para un próximo cedé de música inédita?
Pancho: Creo que siempre hay un disco en la puerta. Vamos a ver si lo podemos concretar. Yo creo que hay por lo menos conceptos que podemos empezar a trabajar ya para ver qué puede salir, si no este año, el próximo. Pero nos gustaría grabar quizás no un disco entero, sino que por lo menos cuatro o tres temas que pudieran estar sonando en las radios.
En el verano de ese año, participan en un especial para Chilevisión. ¿les interesa una exposición más masiva?

Pancho: Uno no puede andar diciendo "llévennos a tal programa", pero si nos invitan yo creo que uno no tiene que perder la oportunidad. Uno está metido de alguna manera, y por mucho que haga búsqueda o investigación, o le guste la música que uno hace, uno está metido en lo que es la música popular. La televisión y la radio son buenas formas de dar a conocer lo que uno está haciendo, más allá de la gente que le guste al grupo. Se hace más democrática la propuesta.
¿Hay algún proyecto para el centenario del nacimiento de Neruda, tomando en cuenta que el primer tema grabado de Congreso está basado en textos del poeta...?



Pancho: Estuvimos tocando invitados dos veces en Temuco. Neruda nació en Parral, Neftalí Reyes nació en Parral, pero Pablo Neruda en Temuco. Nos invitó el alcalde de Temuco y la Universidad de la Frontera. Fuimos muy bien acogidos, tocamos unos temas de Neruda, y otros temas que hemos hecho a Nicanor Parra, pero no vamos a hacer una especie de defensa de una obra dedicada. Hay otros grupos que lo han hecho con mejor acierto. Nosotros hemos tomado poemas y hecho canciones no más, como "Maestranza de Noche".
¿se concretará la esperada reedición en cedé de "Pájaros de arcilla"?

Pancho: Uhh, eso no sé si se podrá, porque el disco pertenecía originalmente, es decir el master, a la CBS Argentina. En ese tiempo yo no participaba del grupo, pero para mí es lo mejor que se ha hecho como trabajo en la investigación en fusión musical, en meterse en otras sonoridades y en el desarrollo del "Tilo" como compositor. No sé si ya estará libre de los derechos como para poder grabarlo acá, o habrá que comprarlo, no lo sé. Para hacer una nueva versión, se necesitaría otro espíritu o tal vez llamar a los músicos más antiguos. Y eso todavía no se ve.




Tilo González ve la música en aromas y viajes: El arquitecto de Congreso
Por: Milena Bahamonde

Una ventana, un piano, la copa de los árboles, las aves urbanas, la foto de un indígena selk’nam sobre la mesa de trabajo son imágenes aptas para que Sergio Hernán González Morales (conocido como “Tilo”) desembarque en los terrenos de la creación en un viaje interior semejante al que lo condujo a componer “Los Pájaros de Arcilla” o “Los fuegos del hielo”, entre más de cien piezas de su autoría, que conforman la columna vertebral de la geografía musical de Congreso.

Es hombre urbano pero de provincia. Es tranquilo pero líder y es un gran intérprete. “Pero es curioso –dice- “que sea reconocido como mejor baterista que como creador”. Así es, incluso, se le atribuye haber superado la destreza del desaparecido Jaiva, Gabriel Parra -uno de los mejores del mundo. Por sus méritos la Asociación del Rock lo reconoció en 1996 como el Mejor Baterista del país. A sus dones de intérprete hermana una labor tanto o más generosa, la de compositor. Hay que decirlo –aunque no le gustan los halagos- Tilo González es un creador clave en la música popular chilena -para saberlo no se necesita ser ningún especialista-.

Tilo: No sé si a todos les ocurre pero para mí la música es un camino. Si entiendes la música como un hacer no puedes andar pateando a todo el mundo, cerrando puertas.

¿Qué piensas hoy de la Revolución de las Flores?

Tilo: Sé que ese momento parecía ideal pero me doy cuenta que realmente no se podía practicar. Es imposible que pueda ser realidad un mundo así. Ahora, trato de hacer el menos daño posible al entorno, trato de ir de irme por los espacios donde no pase a llevar a otros.

¿Mantienes algo de esos ideales de juventud?

Tilo: He mantenido firmemente mi manera de ser. Me cuesta dedicarle tiempo lo que no tiene que tienen que ver con la música, cuando siento que estoy traicionando lo que pienso. ¿Cómo poder vivir con lo que sí vine a hacer y no meterme en un carril que si es parte de la música no es lo que me interesa hacer?; eso a veces me llega a molestar.
A estas alturas del conjunto, Tilo reconoce que usaban instrumentos vernáculos con bastante conciencia de lo que hacían.

Tilo, desde aquella primera canción contra la guerra que compuso a lo que va del 2003 ha creado gran parte del repertorio de Congreso, ya sea en un cien o en un cincuenta por ciento de ese catálogo que aún escribe el conjunto, donde el factor sorpresa es un elemento a considerar. Aquel imponderable que sella la trayectoria de Congreso -nunca se sabe que pasará con ellos-, y acento que urdió más de una historia.



Es clásico de Congreso presentar algo distinto en cada registro, en una suerte de néctar extractado de experiencia musical pura, que apunta en sentido opuesto a la producción en serie. Quizá sería más simple para ellos hacer algunos temas más como “En Todas las esquinas” o como “Vuelta y vuelta” y con eso armar un disco, pero cuando Congreso aborda placas es cosa de profesionales. No en vano la familia musical ha estado integrada por la flor de la canela de los músicos en chilensis.

¿Cómo se logra el arraigo en lo popular?

Tilo: Es un misterio para todos. ¿Quién sabe eso?
A ti te pasa ¿no?
Tilo: Sí, pero no sé qué pasa. Ojalá me pasara. Ojalá estuviese cerca de transmitir cosas. Nadie sabe si esto es de verdad.
¿Cómo funciona el proceso de la creación en ti?

Tilo: Es personal y variable. Respondo a imágenes y olores. Soy medio cinematográfico. Antes de la música tengo toda la situación en físico, la veo.
¿La ves?

Tilo: Sí. Veo la música.

¿Y después?
Tilo: N’a pues. Hay que escribirla. Mis canciones son como para adelante. “El viaje por la cresta del mundo” son lugares que ni siquiera yo he visitado.

¿Y los ves?

Tilo: Y los veo, los dibujo en la música.

¿Es como chamánico?
Tilo: Sí, pero soy un tipo bastante urbano. En un día como hoy, quizá llegue a la casa y me siente al piano y pueda hacer un arreglo. Los congresos tenemos esa actitud, la de vamos a tocar sin tanta historia con la técnica, la frase o el ajuste. No somos grandes técnicos en música. Ahora, hay muchos “cabros” chicos que miles de notas pero cuando hablas mucho y no dices nada: ahí está el drama. Es preferible hablar menos y decir más.

¿Cuáles han sido pasos decisivos en tu creación?

Tilo: Lo único que tengo claro es el antes y el después del computador. Añoro poder componer sin computador. Es la herramienta de hoy en que ves la música, la cortas, pegas y la imprimes.
¿Es un viaje o una crónica?
Tilo: Creo que es un viaje. A veces es un viaje a veces es una crónica. A veces uno saca cosas y otras veces te metes a explorar por algo que no habías visto, que no es físico, no es recordar un paisaje donde estuviste y caminaste, a veces sí, pero casi siempre no es así.
Tilo: es curioso que ser más reconocido como baterista que como compositor, por lo menos en la calle y yo siento que he hecho más como compositor que como baterista. Oye, pero que tanto me hablan de la derecha si hay miles más que tocan más que yo.
¿Qué temas te gustan de los que has hecho en Congreso?
Tilo: “Pájaros de arcilla” es un rico disco, el “Viaje por la cresta del mundo”, también, porque es muy simple, hay una conducción a un lugar y no puedes no subirte al carro, Después, hay algo en “Los fuegos del hielo” que tiene mucho de verdad.
Tienes que existir
Hoy en día, cuando la palabra triunfo recontrasuena, Tilo González recuerda que hace un año escribió la canción que dice “saquen a la loca sin zapatos del set”, un tema grabado por Congreso que fue como un augurio a los "realitis". Lo mismo ocurrió con “Estoy que me muero”, donde se habla del arco iris y ya vendrá”. ¿casualidades?

Desde hace un tiempo que, cuando Tilo toca cierra los ojos, pide a no sabe quién: ”Que yo sea el vehículo ideal para que todo fluya. Ni siquiera quiero mirarte ni me mires. Escucha y entrega".



Está casado con Mariela González, tienen dos hijos. No es maniático pero se asume perfeccionista cuando se trata de la creación, desde las manualidades y el maestreo casero hasta la sublime composición musical, oficio que comparte con su dupla Pancho Sazo, juntos son unidad musical ¿como Lennon y Mc Cartney?

Tilo: Claro. Basta que a Pancho le diga, por ejemplo, neblina, Valparaíso, los amantes y él sabe en qué pienso. O de repente le doy un título. A veces inventamos una historia o un nombre, por ejemplo la Loca sin zapatos, que es una historia inventada… bueno ahora ya no es tan inventada porque ocurre a cada rato.

¿Qué te interesa desarrollar en tu lenguaje musical?

Tilo: Elementos que tienen que ver con la humanidad con sentirse parte y no allegado a algo, que te hagan sentir que existes porque tienes que existir. Mando un mensaje en lo que sé hacer con lo creo que deberíamos mirar.

Otro dato en la faceta creativa de Tilo son las experiencias musicales que realizó cuando fue por diez años profesor de Percusión en la Universidad Católica de Valparaíso.

Tilo: Hacíamos cosas raras para percusión. Tocábamos en un piso y los platillos sonaban en otro. Había una onda de experimentar. Ahí hay mucha música que no creo que se vuelva a tocar.

¿Qué identifica lo chileno para ti?

Tilo: Estuvimos a punto de serlo. Fue justo antes del ’73. Los Blops que venían del rock y estaban cantando con Víctor Jara, estábamos conectándonos. Todo eso era brasiloide, para allá íbamos, a hacer folclore, jazz, rock. Éramos un conjunto en que pensábamos y soñábamos con las mismas ilusiones. Era un sueño que había que hacer.
¿Realizaste algo de ese sueño?

Tilo: Sí, pero a uno le queda el gustito malo de no poder compartirlo. No me puedo quejar porque estoy, toco, y el Congreso hace conciertos. No somos una empresa. Somos como olas que llegan, se van, vuelven y estarán toda la vida con más intensidad o con menos. Ayer, hablábamos con Pancho y llegamos a la conclusión de que esta balsa se va a ir un día igual pero se va a ir tranquila, nadie se va a dar cuenta de qué pasó, qué existió. Tal como salió.



¿Cuánto de la propuesta es comercial y cuánto es pura creación?
Tilo: Ningún músico que ya se meta en un disco y grabe un disco no tiene la ilusión de que esta cosa podría agarrar y podría vivir de eso. Ahí ya hay un grado de apuesta.

¿Tienes alguna nostalgia de tu trabajo musical?

Tilo: Más que del trabajo hecho de menos algo en la actitud del músico: las pérdidas de tiempo, el ensayar cosas que nunca se tocaron, como un tema que ensayamos un año y nunca grabamos, se llamaba “Tarapacá”. Echo de menos el tiempo de la experimentación.

¿Qué significa improvisar para ti?

Tilo: No improviso para que la gente me aplauda sino porque uno necesita sacar cosas. No creo que los grandes solos se hagan para ser aplaudidos, se hace une acorde porque hay que hacerlo; esto hoy se olvida un poco.

¿A qué te gustaría dedicarte al cien por ciento?

Tilo: A componer, a hacer música para documentales, para el Congreso. Me gustaría estudiar cine. Colaboré en el video de la Mariela, mi mujer.

Los años 2005 y 2006

¿Cómo lo hacen para tocar tan acoplados?
Pancho: Lo que pasa es que estos “cabros” son muy buenos músicos. Es como una orquesta, hay dirección, hay ensayos, tú te aprendes el “tutti” y tu parte, eres responsable del “tutti” y de tu parte. Es como un equipo de fútbol…, yo creo que más como un equipo de básquetbol, que es más dinámico. Hay una complicidad que dan los años - que la llaman experiencia- y en la que tú sabes que los demás te van a cubrir si hay algún error. También es oficio, no te puedes desafinar, vas afinado y el compás esta muy bien dado por la parte percusión.
Tilo: Al principio éramos nueve, ahora somos siete. Entonces éramos la tremenda banda. Hoy en día sigue, la marimba sigue el saxo, el piano, igual tienen una sonoridad bastante acoplada. A veces invitamos a mi hijo a tocar la guitarra, el cuatro… Yo creo que no son los instrumentos porque de repente son las combinaciones los matices que nos acostumbramos a hacer en conjunto.



Jorge Campos: Bueno eso es parte de la musicalidad. Los grupos de ahora la abandonan. Esta es una cuestión que uno enseña cuando hace clases,.. las articulaciones, la dinámica. Ahora todo eso se olvida, las bandas nuevas no lo trabajan. Tú escuchas un disco y no hay articulación. Nosotros aquí con el maestro, (señala a Tilo González) trabajamos todo eso. Es lo que los barrocos llamaban: los afectos. Hay otra cosa bien importante que tiene que ver con el sonido de CONGRESO, es que siempre se está innovando y se innova por que hay una búsqueda de elementos que permiten recomponer una nueva forma. Esta forma de hacer música proviene de una tradición, se origina en un conocimiento súper profundo de lo que es la tradición en la música chilena y la música latinoamericana. A todos los que hacemos clases, nos pasa que los “cabros”, los alumnos que quieren hacer sus proyectos y quieren innovar al tiro, y quieren innovar a partir de cero. Es imposible esa cuestión, la única manera de hacer algo novedoso es conocer todo lo que a pasado para atrás y eso tú lo aprendes con los años, no se aprende de la nada. Lo que se produce musicalmente, en el caso de CONGRESO siempre es novedoso, fresco bien luminoso. Pero eso es por que nos damos el tiempo de saber qué pasó antes en la música chilena y de América latina.



Pancho: Y tiene que haber humor también, cuando lo tomas demasiado en serio estás perdido. La música es pasarlo bien igual. Están también esos detalles grupales, como por ejemplo cuando el Tilo nos empieza a apurar, por que el tema está muy lento. Hay una vida en común, uno comparte no sólo arriba del escenario. Uno podría tocar lo mismo con unos músicos leyendo, pero no sonaría lo mismo.Jorge Campos: Yo creo que es súper importante, de alguna manera esto se ve también en la música. Los personajes que están tocando, es súper bonito que veas que lo pasan bien y que sé yo, que hay vida y dinámica entre ellos.



Tilo: Yo creo que igual se puede transmitir este humor que tenemos, es súper vital, puedes estar en los peores momentos y todo es a la broma y pasa la neura con eso y todo se resuelve.
Jorge Campos: Afuera hay harta gente melómana que sigue música interesante en todo el mundo. CONGRESO sale harto en páginas de Internet y te encuentras de repente con alguien que vive en el sur de Holanda tiene todos los discos y además escribe en una revista que se publica en toda Europa. Llegan acá y piensas que te están agarrando para el tandeo, por que uno jamás se imagina que sepan tanto de uno en Europa y resulta que para ellos la cosa va en serio.

¿Cómo se las han arreglado para sobrellevar los problemas de convivencia?

Pancho: Es igual a un matrimonio, o sea, hay momentos en los que tú agarras tus cosas y no vuelves más.

Jorge Campos: En mi caso el Orígen es Jaco Pastorius que ha sido el gurú, ahí empezó el cambio. Cuando yo era chico los bajistas eran los que tocaban mal la guitarra. Y yo como era el más chico del grupo, por que empecé a tocar súper niño, aprendí a tocar bajo por que no quedaba otra.
Nos hemos fijado que cuando un bajista o un percusionista compone, compone de una forma mucho más global. ¿Crees que tiene que ver con que trabajan con el concepto de la base?
Tilo: Sí exactamente es por eso. Todo se construye de la base es muy difícil de arriba hacia abajo.
Jorge Campos: Yo lamentablemente entré a CONGRESO cuando CONGRESO ya sonaba como CONGRESO. He compuesto un sólo tema que además es bien “fogatero”, no tiene mucho que ver con la música de CONGRESO.
Tilo: Y es, él que nos ha dado mejores dividendos. La Madurez MusicalCada vez que hemos conversado y comentado con los músicos sobre su música, hemos observado que cuando llegan a su madurez, hay un proceso de vuelta hacia sus orígenes. Vuelven a reeditar lo que conocían, pero con la calma, la quietud, la contemplación y la capacidad de reobservarse mirando el proceso más que el desempeño. Creemos que tiene que ver con algo evolutivo.
¿Ocurre también en ustedes este proceso?

Tilo: risas.. Pancho va a contestar,…
Pancho: Esa onda… Yo creo que hay una cuestión de edad, de “tempo”. Es como cuando uno está más viejo y empieza a gritar más fuerte: ¡¡Mamaáa.. !! Vuelves a una especie de cuna, o a un momento apacible que tuviste, grandioso maravilloso. Por que uno va ganando vida, pero a la vez se te va gastando. Hay una relación bien rara ahí, hay una especie de volver a la brasa primitiva, pero con otra mirada, sin nostalgia una mirada un poquito más dura y descarnada, por lo menos en mi caso. Pero a su vez es paradojal te vuelves a sentir bien y eso te da el impulso para saltar de nuevo a otro lugar, yo creo que la música se presta, como decía el Tilo, para esto, por que tú le pones el contenido. Es cierto que también hay una música que es matemáticas puras, que es el juego del juego que ni siquiera se escucha. Hay una escuela así en que la música es puro concepto, yo no la entiendo pero está bien. Pero hay música que tú puedes recordar, retomar, sientes hasta el aroma de la persona a la que tú estás nombrando con aquella melodía. O de repente cuando estás muy solo tienes una música adentro, el mar tiene otro sentido, la naturaleza, y tiene otra condición. La música tiene ese don. Me acuerdo una vez cuando era niño, en una de mis primeras aproximaciones a la música seria, mi profesor, me hizo escuchar cuando San Pedro niega tres veces a Cristo en la Pasión según San Mateo de Bach. Ese puro trocito, es…, no importa que no sepas alemán, no importa que no sepas la historia bíblica, pero uno nota que ahí hay algo.



Pancho: Curiosamente nosotros con Hugo Pirovic lo hemos comentado, por que nos pasa con otra música del mundo como por ejemplo la música modal, música que de repente tiene unas armonías increíbles en que uno entra en unos estados, que te pone a recordar “a pie pelado, cuando andabas pillando bisontes o para adelante”. Lo “penca” es que a veces uno pierde por ejemplo esa niñez o ingenuidad para acercarte “sin ropa”, por que uno está muy cargado con otras cosas de la vida, que ocultan esta maravilla.


Tilo: Yo creo que igual el bombardeo al que uno está expuesto diariamente, de alguna manera no te permite llegar tan limpio “a pata pelá” a enfrentar qué significa subirse arriba de un escenario a tocar... Hay tantas cosas alrededor que te van contaminando, incluso cinco minutos antes de subir al escenario… Es una sensación que poco a poco en el concierto uno se va liberando de eso y ya te metiste de lleno en lo tuyo, ahí empieza una comunicación mucho más fluida. Es la vida que uno también eligió, el urbano vivir en esta ciudad o en cualquier otra, donde sabemos que no estamos libres y vamos cubiertos de máscaras para que no nos lleguen las cosas, nos sentimos expuestos a todo. CONGRESO es eso.


La partida de Jorge Campos
El día sábado 18 de junio de 2006 es un día que difícilmente será olvidado, ya que ante un teatro lleno, Jorge Campos se despidió del grupo Congreso. Tras 20 años de una historia conjunta, Jorge Campos, se marchó. El show de la noche de ese sábado en el Teatro Oriente de Santiago constituyó su adiós al público chileno y también al Congreso. Los nuevos desafíos profesionales y musicales, le exigían cerrar el ciclo con Congreso y partir para dar curso a nuevos proyectos solistas en Inglaterra.

Al evento llegaron unas 1.200 personas, que repletaron el recinto donde el bajista tocó por ultima vez en Chile, antes de viajar para radicarse en el Reino Unido. Campos recibió el cariño y la adoración de la audiencia y también de sus compañeros con quienes efectuará algunas otras presentaciones fuera del país, antes de radicarse definitivamente en Londres.

Pancho: El año 85 entraron dos grandes músicos al grupo, Jaime Vivanco y Jorge Campos... nos quedan alguna actuaciones, pero es la última actuación de Jorge Campos porque se va a radicar a Londres, nos deja pero nos deja con el corazón repleto de melodías y de una amistad impercedera.

Jorge Campos: En realidad me costó harto mantener una especie de gesto técnico o musical, profesional, porque tenía claro que me estaba despidiendo de unos amigos y de una gran banda, entonces estoy súper conmovido igual. Es complicado porque esta historia de irse de Chile y hacer otras cosas no es un tema fácil para mí porque tiene que ver más con la posibilidad de crecer y desarrollarme.

Tilo: (Siento) de todo, no. Es una especie de que rico tocar juntos, y esa tristeza alegría... que se vaya, que le vaya bien, son cosas como encontradas. Estamos felices... siempre cuando uno se baja del escenario, se baja feliz.

Dos horas de duración tuvo el concierto ofrecido esa noche por Congreso. Clásicos como "Hijo del sol luminoso", "Castillo de amor" y "La loca sin zapatos" dieron espacio también a la presentación de nuevos temas que serán registrados en el próximo disco de la banda, titulado "Con los ojos en la calle", un trabajo que -como explicó Tilo González- retomará las historias mínimas y anónimas que suelen nutrir las letras del grupo.

Tilo: Eso es algo que siempre nos está invadiendo, que uno anda en micro, uno se para en el paradero a esperarla, es tan difícil sacarse eso de encima, entonces 'Con los ojos en la calle es un poco de eso', volver a fijarse en esos personajes tan anónimos, tan mínimos para mucha gente para la sociedad y nosotros queremos sacarlos adelante.


Tras la exitosa presentación de despedida, Congreso inició una pequeña gira por Europa que llevó al conjunto a París y Bruselas. Se rumoreó que el nuevo disco del grupo estaría disponible a principios del año 2007.
El Congreso en su Formación 2007 / 2008
Federico Faure es el llamado por Tilo para formar parte de la nueva formación de Congreso.


Retrospectiva y Reflexiones Finales y el Recital "Todos Estos Años"

Llegó el año 2007 y en agosto, Congreso celebró sus 38 años con fotografías, foros y concierto. La emoción fue grande, puesto que muchos de nosotros, los incondicionales del grupo, intuíamos y queríamos revivir la historia el grupo. Y, el deseo de todos (incluidos los mismos Congresales) se hizo realidad...


La banda festejó en grande su trayectoria en tres escenarios nacionales: Santiago, Viña del Mar y Concepción. La muestra “Todos estos años” se inauguró, llevando sorpresas como una exposición de Jaime Atenas en la Estación Mapocho.



El Diario La Nación informaba:
Jaime Atenas se escabulle para agarrar su cámara mientras su viejo amigo Francisco Sazo, vocalista de la banda Congreso, saca su cuadernito de apuntes. Atenas, saxofonista y a la vez fotógrafo, aprieta y captura los momentos íntimos de la agrupación, cuando están en un ensayo o minutos antes de salir al escenario.
Jaime Atenas: Siendo fotógrafo y músico de Congreso, tengo palco presidencial para ver lo que está pasando en el grupo. Tengo esa suerte del fotógrafo de estar en el momento justo.

La exposición fotográfica denominada “Todos estos años”, hecha por el mismo Jaime Atenas, recopiló fotos, vivencias y actuaciones de la admirada banda, enseñando la verdadera esencia de estos notables músicos.
Jaime Atenas: Me trae nostalgia mirar las fotos y recordar.
Además se realizó un foro, moderado por el experto en música Fabio Salas, el 15 de agosto de 2007 en la misma Estación Mapocho y se realizó una celebración animada para la presentación del grupo, el día 17 de agosto, a las 21 horas, en el mismo recinto de la exposición.
La tocata hizo un largo recorrido desde su primer disco “El Congreso” de 1971, hasta temas de la próxima nueva producción que se titularía “Con los ojos en la calle”.
Jaime Atenas: nos hemos tomado nuestro tiempo para desarrollar este trabajo debido a nuestra independencia y a que nada los apresura, por lo tanto la composición musical, así como los vinos, ha ido mejorando con la demora y planeamos tener muy pronto lista la producción.
El músico con vocación de fotógrafo reía al confesar que incluso sus mismos compañeros estaban con una gran incertidumbre sobre la muestra al no conocer a cabalidad la selección. Tuvieron en vitrina grandes momentos en fotos inéditas con personajes como Nicanor Parra, Gilberto Gil y Pedro Aznar, con quien han tocado en una serie de oportunidades.
Pancho: si estamos todos un poco nerviosos porque no conocemos todas las fotos, pero estamos contentos por Jaime, que es el creador de todo el evento.
El Foro Todos Estos Años
¿Cuáles son los momentos que más recuerdas?
Pancho: sin duda alguna, la celebración por la vuelta a la democracia. Es interesante ver que es lo que éramos y en qué nos hemos convertido. Respecto al fin del grupo, depende de tantas cosas, quién sabe si esta es la última tocata, pero creo que todavía hay Congreso para la gente.

¿Cómo se refleja eso en su historia, en su música?

Pancho: El grupo tiene la particularidad de trabajar con la música urbana, pero además con una identidad latinoamericana que es muy particular yo creo que pocos grupos, ni siquiera Quilapayún o Inti Illimani lo han logrado tan claramente. Cuando escuchamos ciertos giros melódicos se reconoce a CONGRESO de inmediato. Incluso fuera de chile hay grupos que ya incorporaron lo de CONGRESO. Y eso es curioso.

Tilo: Marca Registrada…Tal vez tiene que ver con eso con la capacidad que ustedes tienen de poder ilustrar lo cotidiano con honestidad.
Tilo: Igual en las composiciones hay mucho contenido, si tú ves sólo la parte sonora hay un afán de producir un paisaje en la música. De hecho en la música, alguna nace de esa forma. Uno empieza a hacer música con Pancho y algunas canciones nacen como un guión primero. Uno inventa como esto va a pasar en la canción, que el personaje va ser tal cosa. El Pancho cuenta historias y nos vamos con la idea muy clara de lo que va a ocurrir en esa canción. Así con la letra y la música. Es una manera bien única de trabajar. He conversado con otros músicos y como que nadie se da el trabajo de hacerlo. A lo mejor eso le da la riqueza y le da ese estilo tan particular.
¿cuántos años llevan componiendo música juntos?

Pancho: Hartos, hartos.
Tilo: 30 años.

Pancho: Yo creo que uno primero lo hacia como un vuelo con instrumento. La idea de preocuparse por temas o personas o de cosas que no están en el centro de la foto, esa película difusa, a mi me gusta mucho. Me gusta como escritor Jorge Tellier, me gustan esas vías que no tienen fin, los anónimos. Yo creo que es de lo que está hecho el mundo. Los genios son muy pocos. Me gusta leer cosas donde hay esta idea de tipos que ya pasaron que no quedaron en ningún lado, gente que no está en el centro.
¿Rescatas lo diverso y anónimo?

Pancho: Claro, me encantan las tiendas de viejo, las peluquerías, la tienda de barrio, los bares los trenes.
Tilo: Los trenes tienen algo muy especial. Nuestra primera canción es sobre los trenes en la poesía de Neruda, y fue la primera canción que grabamos.
¿Cuales fueron las ballas que solidificaron al grupo Congreso?
Hugo Pirovic: Nosotros no somos grandes dotados de la música, quizás uno o dos tienen más facilidad pero este problema nos ha llevado a trabajar con empeño y entusiasmo. Las dificultades nos obligan a trabajar más. Sin ilusión no hay decepción, así si somos de barro no optemos a ser de vidrios antes de ser el mejor de barro, y cuando seamos de vidrio no optemos a ser de cristal sin ser el mejor de vidrio.
Pancho: Para nosotros que somos una generación sobre los 40 años y Congreso significa muchas cosas. Creo que los de mi generación hemos visto un agotamiento en Congreso en el sentido de que ya cumplió y en definitiva, hay muchas señales en cuanto a disolver el grupo y no seguir más adelante. Y para algunas generaciones, como las mía nos da pena de que estén prontos a pensar en salir de escena y no seguir entregando todo lo que le hemos visto en el tiempo.
Pancho: Un grupo es una extraña alquimia que a veces resulta.
La experiencia de Congreso corre durante 38 años activa y, a pesar de todas las dificultades, con bríos de continuidad en el complicado camino de la independencia. Con casi una veintena de trabajos, rica en matices, poderosa en letras profundas, por las filas de Congreso han pasado los músicos más destacados del país (Joe Vasconcellos, Ernesto Holman, Renato Vivaldi y Jaime Vivanco, entre muchos otros) y los que están reúnen una experiencia y un conocimiento tales que servirían para hacer –como dijo el inefable Ricardo Montaner luego de escucharlos en Viña durante el año 2005- una “universidad de la música”.
Pancho, alguna vez comentaste que el concepto del grupo era como una frase del poeta Jorge Tellier: “Mi poesía no es para mí ni para ti, sino para la niña que nadie saca a bailar”...
Pancho: Sí, creo que esa ha sido la clave de Congreso. Todos en la vida alguna vez somos esa niña que nadie saca a bailar. Los viejos se vuelven más viejos, se te caen los dientes; los jóvenes son ultrajados por una sociedad que los comprende mal o les pone prisa para que entren al sistema; las mujeres son maltratadas por un machismo antiguo; no hay reconocimiento a las diferencias sexuales, todavía hay gente que no puede decir que es homosexual; en fin, todos somos la niña que nadie saca a bailar, entonces llega el momento en que uno quiere estar al medio de la foto. Y eso es lo que a veces nos gusta captar como grupo, temas o personajes que no siempre están en la canción popular, de la forma en que la industria cultural entiende a la canción popular. “La loca sin zapatos”, por ejemplo, es la historia de una persona que quiere bailar, que quiere ser famosa y quiere salir en la tele, en una alegoría de los sueños que venden los medios de comunicación. Muchas de nuestras canciones son reflejos de esos enamoramientos pasajeros que uno tiene en la vida con personas o con sueños y que tan bien describe Teillier en su poesía. Yo nací en Quilpué, una ciudad de boxeadores fracasados y eso es lo que somos todos. Todos queríamos escribir un libro, no pudimos; queríamos que nuestros hijos, no sé, llegaran al Everest, pero se cansan cuando salen a la esquina; en fin. Esa es la vida cotidiana. Y lo que hemos buscado es transformar la vida cotidiana en un sujeto de reflexión. Creemos que, dentro de todo, es una tarea bonita.
¿Y qué se puede seguir esperando de Congreso?
Pancho: Aunque suene cliché, lo cierto es que ojalá podamos seguir maravillándonos nosotros mismos con lo que hacemos, de manera que con ese entusiasmo podamos maravillar a otros. Si eso no pasa, mejor es irse para la casa. Hay que seguir haciendo discos y seguir creando cosas, seguir componiendo y seguir buscando nuevos caminos.
¿Cómo se sobrevive en un país en donde no hay una infraestructura estatal que fomente cien por ciento la cultura y en donde el mercado, como dijo una vez un presidente, es tan cruel?
Pancho: Creo que estamos creciendo de a poco. Me parece que el Estado se está preocupando algo más de lo que ocurría años atrás, pero –claro- siempre es insuficiente. Y lo veo sobre todo para los jóvenes. Los tipos que quieren dedicarse a la música hoy tienen muchos medios técnicos, pero muy pocas maneras de llegar al público. Y eso es básico: la música y la poesía secretas no existen. Los grupos deben mostrarse para ser evaluados. En el caso nuestro, por ejemplo, todos tenemos otro oficio y, además, tenemos “doble militancia”. La mayoría de nosotros somos profesores universitarios, muchos tocan en otros grupos y me parece que ese es el camino del mundo independiente. Ser artista hoy es algo muy, muy difícil. Realmente me descubro ante los tipos que lo han hecho, que se la han jugado toda su vida y que aún están en eso.
¿Y esa dinámica de compartir con otras agrupaciones y actividades ha potenciado o ha debilitado a Congreso?
Pancho: Es que los hombres no somos criaturas unidimensionales. Creo que esa dinámica le hace bien a toda experiencia humana, se traen aromas de otras casas y eso va enriqueciendo la convivencia y la creación. Es un poco lo que decía un famoso entrenador de fútbol, no me acuerdo si Jorge Valdano o César Luis Menotti, cuando le preguntaron una vez qué les exigía a sus jugadores y dijo “que lean poesía”. O sea, se trata que mientras más ventanas tenga uno, hay más paisajes. Ahora, claro, si eso va separando a la gente al final no es bueno, obviamente todo tiene que ser algo dosificado.
Pero a pesar de ese periplo independiente y de la complejidad de ser artista en Chile, lo cierto es que no se puede decir que Congreso no sea una agrupación reconocida por el público...-
Pancho: Ah, no, por supuesto que no... La verdad es que somos muy reconocidos. En los recitales hasta yo me maravillo de eso y es que, claro, ya estoy en la edad de la vergüenza ajena al verme arriba de un escenario. Es una especie rara de desdoblamiento, sé que todo artista es histérico desde el punto de vista psicoanalítico. Pero me veo en un escenario y digo “no, no puede ser”, después me meto en el recital y no hay problemas, pero siempre estoy muy nervioso antes de entrar a cualquier presentación, me da un cosquilleo, pero la gente -de todas las edades y de todos los grupos sociales- que va a nuestras presentaciones nos da un apoyo muy poderoso, que sirve para reconfortarse y dar gracias por ese aprecio. A mí me paran en la calle, a veces me dicen “estuviste bien” o en otras oportunidades me paran para sacarme la madre, pero todo eso lo hace crecer a uno, te hace manejar el ego de manera equilibrada...
Y es algo que, dado el contexto que comentamos, no deja de ser meritorio…
Pancho: Sí, creo que es algo muy bueno, que se premie el hecho que un grupo tenga más de 38 años. Hay un reconocimiento a la edad, al peso de los años.

¿Están con las ganas de perdurar por muchos años con nosotros?

Pancho: Yo le agradezco sus palabras, pero realmente véanos, obsérvenos (risas). Uno cuando se sube a este tren, hay un proverbio chino que dice que es fácil montar un tigre, el problema es bajarse. Entonces un no sabe (sobretodo en la música), con lo que nos ha tocado vivir uno sabe cuándo se acaba el show pero a gracia es esa… es como los matrimonios donde usted sigue hasta que… muere (risas), o sea, hasta que le dicen un día en la mañana: ahí está tu maleta y tus cosas. Esa es la idea, lo que uno haga en música, lo que queda es eso, los tipos pasamos. Basta mirar la exposición fotos de Congreso, ver estas fotos es como entrar al tunel del tiempo. Pero esa es la gracia. No tenemos claro si nos vamos a ir mañana o pasado, la idea es seguir.

Tú eres filósofo y desde ese punto de vista nos gustaría saber cómo evalúas las letras de la canción popular hoy en el país y su reflejo de la realidad.
Pancho: Hay varias tendencias. Lo más cercano es la descripción de estados de ánimo. Aún tenemos la visión de los años 70, que es la tentación de ser buenos para mandar recados, en el sentido que hay un mayoritario tipo de letras en el que hay una suerte de adelantado que cuenta su verdad y que dice qué hay que hacer. Pero si analizamos más ampliamente, nos encontramos con que –más allá de lo que se toca habitualmente en las radios- hay una multiplicidad de voces que necesitan expresarse, con temas que no siempre son pensados. Por ejemplo, creo que hay que escuchar muy atentamente las letras del hip hop; hay que sentarse a escuchar a Mauricio Redolés, uno de los grandes poetas chilenos contemporáneos, que siempre ha entregado un diagnóstico crudo y potente de nuestra realidad, trabaja en las cárceles, tiene definitivamente otro pálpito; hay que ponerle atención a Álvaro Henríquez, ese tema que hizo con Los Pettinellis que es de garabatos más de alguno puede decir que hay ausencia de letra, pero es justamente lo contrario; nosotros mismos tuvimos la suerte de grabar algunas letras de Nicanor Parra. En fin, creo que en materia de letras hay material para “bañar yeguas”, como dicen en el campo. Lo que creo que dificulta de repente al público es creer que la letra de una canción es una vida completa. Lo cierto es que, para mí, lo importante de una letra y de una buena melodía es que cuenten una historia que suene auténtica, no que haya sucedido, si no que logre involucrar a quien escucha y que le haga una propuesta, que lo deje maravillado.
¿Cómo observas el tema de la duración de las bandas hoy? Los Prisioneros se separaron no con pocos traumas, Los Pettinellis no duraron más que un disco, en fin, ustedes en cambio llevan más de tres décadas juntos...
Pancho: Bueno sí, somos contemporáneos de Los Jaivas, venimos en realidad de un tiempo hippie, pero después de eso nos tocó un tiempo duro, la dictadura y, claro, esa cuestión te marca. En general, creo que hoy existe una especie de prisa, de llegar luego; las mismas sustancias que toman los jóvenes tienen que ver más con la ansiedad que con la paz interna, se quiere entrar luego a pololear, a vivir experiencias. Yo más bien me considero un cuma de plaza, un tipo de estación de tren que llega temprano, pero que le gusta ver cómo se sube la gente, cómo se baja. Y es que, en general, el carácter del artista es muy fuerte, vive a concho y choca con muchas cosas. Un grupo musical es una extraña alquimia que a veces resulta. Tiene que haber un tronco que dé un alero sí: es mejor cuando un grupo se conoce desde pequeño, aunque para ver –por ejemplo- el caso de Los Prisioneros, hay que considerar otros elementos muy ajenos, gente de afuera que entra al baile. Lo común es que en los grupos se genere una normal codicia, que empiece a picar el bichito de hacer cosas solo, de que el centro eres tú, en fin, y se olvida de dónde saliste.
Ustedes han logrado sobrevivir a estas cosas...
Pancho: Hasta ahora, la verdad. Hemos tenido peleas como debe tener un buen matrimonio. Pero creo que la clave es trabajar, producir cosas nuevas, ensayar siempre, investigar. Un buen sistema para conjurar las arrancadas de tarro es nunca creerse el cuento. Saber que estás bien, pero jamás llegar a decir “después de nosotros, el diluvio”. Siempre hay alguien que te va a enseñar algo, sobre todo en música popular.
Tilo González, el compositor musical del grupo, dijo una vez a la prensa que la música de Congreso era “un pastel no conocido”, en el sentido de que la propuesta del grupo gusta “pero no sale en la tele”...
Pancho: Sí, creo que tanto a la tele como a la radio le hace falta la manera de educar a las personas. Y eso se puede hacer siempre en formatos divertidos, distintos, como -por ejemplo- presentar grupos antiguos con grupos nuevos, lo que sería una muy buena alternativa de mostrar que la música es un proceso y que se va renovando y repotenciando cada cierto tiempo. A la gente que está a cargo de la música en los medios le hace falta escuchar los discos completos, leer las letras, todo es muy superficial. En Congreso a veces tenemos unos guiños que van de canción a canción, de disco a disco, hay una doble risa, hay un ridiculizarnos o maravillarnos dentro de la misma producción, es cierto que se nos ha escuchado poco en los grandes medios. Pero, bueno, está bien, tampoco uno puede pretender “pucha, quiero ser masivo”. Claro que sería una maravilla, pero todo tiene sus afanes, el público, la vida, la creación... La música de repente tiene ese lado orillero que debe recorrer. En ese sentido, soy como una especie de sabio oriental, creyendo que las cosas deben suceder así. Pero, claro, por otro lado la gente a veces a uno le pregunta “en qué está Congreso que no sale en la tele”. Lo cierto es que la tele para perdurar necesita repetir muchas cosas y eso te hace ser claro en el sentido de mantenerte crítico al sistema, de saber sorprender y también sorprenderte, porque que si no las cosas dejan de tener su peso. Comparto la idea que tienen algunos músicos norteamericanos y europeos que piensan que lo que mató realmente a la música fue el video clip. El público se acostumbró a tener una visión casi oficial, a veces muy hermosa, de un tema que debiera imaginarlo. Cuando tú escuchas radio a veces ni conoces al cantante, pero a lo mejor la sola letra te permite soñar. O cuando te presentan en el cine “Crónica de una muerte anunciada”, que puede ser genial, pero no es lo mismo que leer el libro. La música compromete mucho la emoción y sobre todo la imaginación. Y la industria de los medios hoy genera repeticiones y etiquetas de lo que debiera ser la música popular, de construir una avenida por donde tiene que ir la música popular y si no anda por ahí, no corresponde.



¿Cómo ves Chile hoy?
Pancho: Es un país en el que todavía no nos hemos sentado a conversar. A lo mejor no tenemos tiempo para algo así. Todavía no nos damos cuenta de que todos somos parientes o conocidos. Hay una especie de explotación ciega, que todo tiene que venir de la economía y de una globalización mal entendida. ¿Cómo podría estar en contra de una globalización de todas las culturas, por ejemplo? Pero lo que no me gusta es esta globalización que, en la práctica, es una uniformidad transmitida por los medios de comunicación.. Nos falta algo muy, pero muy importante, como es conversar sobre la pregunta que no nos hacemos: desarrollo para qué... Somos un país muy joven. Para el Golpe de 1973 éramos unos ocho millones de habitantes y hoy somos más de quince millones. Chile es un país que no tiene que vender su alma al diablo.
Congreso ha pasado por diferentes épocas con diferentes integrantes, pero hay una marca que es Congreso, un sonido. Pero pasa también por diferentes épocas culturales chilenas, diferentes gobiernos, diferentes contextos. ¿Cómo han influido los contextos en la firma de ellos, cómo han respondido a los estos?

Pancho: Creo que en el caso de la música popular, siempre el contexto es muy importante. Los músicos o los artistas en general son como unos Vampiros Amorosos que andan al “cateo de la laucha”, a la búsqueda de las cosas que suceden alrededor de ellos y al interior de ellos. La idea de ir atrapando lo que ocurre en el caso de los temas que tenemos nosotros, si tuviéramos que resumirlo en términos letrísticos o de producción; algo que a mi me gusta mucho de una de las entrevistas que dio el poeta Tellier cuando dice “yo no escribo ni para el crítico, ni para mi, ni para ti, yo escribo solamente para la niña que nadie saca a bailar”. Creo que esa es la ética a la que nosotros nos dedicamos. Nosotros, siendo de provincia, siendo de pueblo, siempre pensamos que todos los hombres, de esta tierra o de cualquier tierra tienen derecho a estar en la tele, derecho a estar en un disco, cualquier historia, pero sobretodo las historias que están como en el borde de la fotografía. Hoy día son muy importantes los artistas, los futbolistas, los asesinos, en fin que aparecen en los medios de comunicación de masas y la gente cree que esa imagen es lo que son ellos. Nosotros pensamos que la gente que está en el borde es la que alguna vez va a ocupar el centro. La idea es que cuando esté en el centro, no se le olvide que alguna vez estuvo en el borde. Es entero, porque sino se transforma en amigo del día mismo. Entonces yo creo que las formas musicales del Tilo, de Fernando, de todos han de alguna manera esbozado lo que significa nuestro país, las discontinuidades, los cortes, los hachazos que ocurren cada cierto tiempo: la cotidianeidad que llevamos, el mal, la soledad pero a su vez lo urbano. Son una serie de temas que nos constituyen y que nos han hecho crecer. Y también el amor y el humor. Hay ocasiones en que nos reímos de canciones anteriores nuestras. Hay gestos que de repente donde uno se ríe de esta misma actividad también, el humor. Nosotros siempre decimos (suena a broma pero es verdad), que sobretodo los últimos 15 años hemos luchado por tener un hit, a ese nivel (risas)… todo el mundo se ríe, pero es verdad ’eon. La otra situación que a mi siempre e marcó y que salía en los discos antiguos de Le Luthiers, un grupo Argentino, respecto a que cuando uno se pone serio y dice que la “Música es Cultura”, ellos dicen “No, la música no es cultura compre libros”. Hay otros ríos con aguas más subterráneas de las cuales uno bebe pero esas quedan a lo que cada persona puede interpretar o reinterpretar. Nosotros hacemos una parte y el auditor o espectador funciona de otra manera. La mujer a la cual uno le cantó cuando tenía dientes, pelo y la cama estrecha, le puede servir a alguien que en ese momento tiene la cama amplia, mucho pelo y todos los dientes.

Raúl Aliaga: Yo en lo personal agradezco muchísimo el haber participado y, aunque se acabe ahora El Congreso (pifias), todo tiene su etapa, no creo que se acabe pero todo puede cambiar como siempre lo ha hecho, siempre se ha retroalimentado. Pero la experiencia vivida gracias a la herencia que han dejado todos los que están aquí, se demuestra un hecho importante: poder compartir distintas generaciones, reencontrarse de nuevo y trascender cualquier tipo de división, de estupidez. Creo que eso es lo más importante.

El Recital Todos Estos Años

Y el esperado día llegó, la Estación Mapocho se vistió de gala para la celebración. Las casi cuatro maratónicas horas que duró el poderoso recital de Congreso en la Estación Mapocho el viernes 17 de agosto de 2007 fueron un viaje inolvidable. No sólo hacia irremediable nostalgia, sino que –más importante aún- hacia la esperanzadora renovación, ya que se generó una alegre energía nueva que el asertivo grupo absorbió con mucha fuerza y sobriedad.

Fernando González y Pancho Sazo, tocando como en los mejores años.

Las emociones estuvieron a flor de piel, no por nada se reunieron sobre el escenario más de quince músicos importantes y talentosos que han sido el aceite de una máquina que no ha dejado de girar.Para quienes asistieron a este recital irrepetible, queda la sensación de haber estado en el lugar correcto, en el momento justo.

El grupo de la primera formación, en plena ejecución durante el recital.

Los 38 años de Congreso se festejaron de una manera poderosa e inolvidable, recorriendo con fuerza temas de todas las épocas (con especial mención a “Los maldadosos”, “El color de la iguana”, “Viaje a la cresta del mundo”, “Nocturno”, “En todas las esquinas” y –por supuesto- a “Hijo del sol luminoso” por citar sólo algunas) y poniendo en la mesa panes frescos, como fue el caso de los temas que van a formar parte de un nuevo álbum del grupo: la sibarita “¿Quién detiene este amor?” y la lúdica “Con los ojos en la calle”.
El grupo de la segunda formación, con Joe Vasconcellos en plena ejecución durante el recital.
Hubo recuerdos, hubo lágrimas (nada menos se puede pedir cuando se ven imágenes en una pantalla grande del fallecido y genial tecladista Jaime Vivanco), pero –sobre todo- hubo un público que colmó las instalaciones dispuestas en la vieja estación ferroviaria para derrochar y recibir mucha energía, lo que dio como resultado una noche potente, inquieta y –por demás- creadora. Sin duda que la cara de satisfacción de los asistentes al salir y de los músicos al bajar del escenario fue el corolario de una complicidad que se va a seguir escribiendo. Porque un recital de estas características estuvo muy lejos de ser un funeral, absolutamente por el contrario. Fue un signo del alma en gozo, ya que hay Congreso para mucho rato más.


De izquierda a derecha: Hugo Pirovich, Fernando González, Patricio González, Sebastián Almarza, Tilo González, Federico Faure, Jaime Atenas, Joe Vasconcellos, Ernesto Holman, Fernando Hurtado, Ricardo Vivanco, Raúl Aliaga, Pancho Sazo y Arturo Riesco.

Afiche Promocional del Recital "Todos Estos Años" para Viña del Mar y Concepción.


Lo que viene...
Esperamos la salida del CD/DVD que se la llamado "Con los Ojos en la Calle" y del cual ya presentaron un tema en los últimos reciltales.
El año 2008 ha traído varios recitales de gran factura como un de Julio en el Teatro Cariola, en Santiago de Chile. Vibrante, a todo dar, con un público repletando las butacas. Especial final tuvo el recital con una renovada versión del tema "Hay una Mirada", donde Pancho y Tilo generan una química digna de los más pasionales recitales rock and roleros.

Nota final es que Sebastián Almarza está siendo un gran aporte al grupo y en quien esperamos pueda desarrollar sus talentos de ejecución y composición en los nuevos trabajos.
Por su lado, Federico Faure se ha integrado bien al grupo, respetando la identidad de los bajistas anteriores y al sonido recreado de los temas clásicos. Obviamente, estamos atentos a que logre encontrar su veta creativa e identidad propia dentro de la Banda.

Capítulo 10: Un nuevo comenzar tras la pérdida irreparable

Y llega el fatídico año de 2003. Mientras en la capitalina Estación Mapocho se velaban los restos de Eduardo "Gato" Alquinta, otra noticia remecía el ambiente musical criollo: Jaime Vivanco (42), tecladista, autor e intérprete de Congreso y Fulano, entre otros grupos, era encontrado muerto en su casa de la comuna de Recoleta el 17 de enero. Los restos de Jaime Vivanco fueron velados en la Iglesia Recoleta Dominica. La prensa nacional estupefacta con la muerte de Eduardo Gato Alquinta, le brinda una cobertura de prensa sin precedentes.

Jaime Atenas: fue hallado en la mañana (alrededor de las 09.30) por su novia Francisca. No sé mayores antecedentes, estoy de vacaciones en Olmué, y me pilló esta mala noticia de golpe, no sé qué más decir, voy ahora camino a Santiago.

Las primeras informaciones sobre este nuevo deceso que enluta al medio artístico nacional, hablaban de un ataque cardíaco. Tras la llegada de la policía al lugar de los hechos, la constatación de la muerte por parte de un juez, los restos del músico fueron llevados al Instituto Médico Legal. Tras practicársele la autopsia de rigor, el primer informe arrojó como motivo del deceso un edema pulmonar agudo. Los restos mortales de Jaime Vivanco fueron llevados a la Iglesia Recoleta Dominica (Recoleta 754), en la que se efectuó el velatorio, y sus funerales se realizaron en el Cementerio General de Santiago.

En el velatorio, Sergio "Tilo" González, notoriamente afectado, comentó:

Tilo: en estos momentos no hay nada que decir, estoy muy triste, desolado. Es un duro golpe, que sentimos con gran fuerza.

Jorge Campos: en estos instantes hay que estar con él, para despedirlo como se merece.


Con profunda pena y refiriéndose al fallecido músico como un "demonio angelical", Francisco Sazo le dedicó unas sentidas palabras a su amigo Jaime Vivanco. (Foto: Víctor Ulloa)

En el oficio religioso estuvo presente su hermana, sus dos hijos, los músicos de Congreso y Fulano, colegas en general, más varios cientos de personas que le dieron último adiós al tecladista. En el Patio 22 del Cementerio General se llevó a cabo un sentido homenaje al malogrado músico. El primero en hacer uso de la palabra fue Eduardo Peralta, quien le dedicó unos versos. Acto seguido, le tocó el turno a su colega y amigo Pancho Sazo, quien con voz quebrada señaló que "alguien por ahí dijo que habías muerto de una manera en la que no se muere. Todos los hombres morimos igual. Mi compañero falleció de pie y aunque sepamos que está sepultado en este cementerio, siempre estarás en nuestro corazón. Hemos llorado, pero es como echarle agua a esos ríos invisibles de Neruda", señaló el músico.


En representación de Los Jaivas, todavía apesadumbrados con la muerte del "Gato" Alquinta, Claudio Parra fue a dar el último adiós a su colega. (Foto: Víctor Ulloa)

Jorge Campos: tuve la suerte de compartir con Jaime la música que hacíamos con Congreso, con Fulano, las giras, los conciertos, y ese va a ser el recuerdo y la memoria de él, un músico talentosísimo, de un tremendo poder musical.

Cecilia Echenique: fue algo totalmente inesperado. Jaime era un hombre de 42 años y que tenía tanto que entregar, tanto que vivir. Siempre te entregaba alegría. Era una persona tan buena onda que es extraño que no nos volvamos a encontrar.
Pese a que el corazón de Los Jaivas está destrozado por la partida del "Gato Alquinta", Claudio Parra se dio ánimo para ir a despedir a Vivanco.
Claudio Parra: Todo esto es lamentable, no te puedo decir otra cosa. Afortunadamente ambos han dejado una motivación que es lo importante. Aparte del legado musical, también han inspirado a otras bandas lo cual continúa con la herencia. Incluso, han motivado a gente anónima a sentir emociones y le han despertado la inquietud para hacer música.

Con sólo 42 años, Jaime dejó un vacío en dos de las bandas de gran peso en el país, si bien Fulano no era tan masivo, con Congreso tenía el arrastre de la masa popular.
Jorge Campos: lo mejor es celebrar lo que hicimos juntos.

Después de los discursos, los más cercanos al talentoso intérprete llevaron el ataúd hasta el mausoleo. De fondo, el sonido del saxo de Jaime Atenas, que tocó algunos segmentos de "El Torito" y "Voladita Nortina", dos clásicos temas de Congreso, le dieron el toque justo a la despedida del talentoso Jaime Vivanco.

Por estos días Congreso iba a iniciar los ensayos para su participación en el venidero Festival del Huaso de Olmué. Como buen amante de la música, junto a Congreso, Jaime participaba en Fulano, además de colaborar en bandas y con solistas de la talla de Santiago del Nuevo Extremo, UPA!, Shwenke y Nilo, Luis Lebert y Joe Vasconcellos, al que acompañó en su incursión en la Quinta Vergara.
Aunque, Jaime Vivanco era profesor en Educación Musical, y en 1990 recibió el Premio APES al Mejor Tecladista del Año, faltarían las palabras para repasar el enorme aporte, no sólo al sonido de Congreso, sino que a todo el Rock y música de fusión de Chile. De una inteligencia increible, superdotado como compositor, se destacó por llenar con sus atmósferas los vastos paisajes e historias escritas por Pancho Sazo, y llenar de matices las composicones de Tilo González. Una pérdida irrecuperable.

Con las emociones en la garganta, y la compañía de Claudio Parra -que también lloraba al “Gato” Alquinta- se pararon pocos días después en el escenario de Olmué, para el Festival del Huaso. Una sesión muy emotiva y a la vez alegre, ya que se paraban íntegros en un escenario nuevamente, como exorcisando a los espíritus malignos con la ayuda de los "angeles" de Jaime, más el "Gato" Alquinta y Gabriel Parra de Los Jaivas. Lógico, pues los une un pasado común, un mismo tronco.





El rápido reemplazo

Como Líder de la banda, y buen capitan del buque, Tilo decide el nombre del reemplazante de Jaime sólo algunos meses después del fatídico hecho. Sebastián Almarza es el elegido para enfrentar tal desafío. Sebastián es egresado destacado de la carrera Especialista en Arreglos Instrumentales y Composición en Música Popular de la Escuela de Música Moderna.


Por aquel entonces entre el shock del momento y la nueva incorporación de Sebastián, el grupo se mete en las salas de ensayo a trabajar duro. Jorge Campo y Tilo González cuentan los sentimientos de aquel momento:
¿Fue muy fuerte la muerte de Jaime Vivanco?

Jorge Campos: Si, eso fue brutal, no es un tema del que comentemos mucho y básicamente sabemos que lo interesante de la música es que sigue sonando y uno tributa con música y trae su recuerdo. Es algo que en realidad ha sido insuperable pero que en nosotros logró una cohesión bastante impresionante.Jorge Campos: Después hubo otras cosas. Teníamos una gira para la que habíamos trabajado durante cuatro años y cuando murió Jaime todo ese trabajo pudo desaparecer, pero Sebastián (Almarza) tuvo una madurez y actitud que a nosotros nos hizo muy bien por que no era llegar y reemplazar a Jaime. La actitud necesaria era avanzar y no perdernos en la pena, no quedarnos deprimidos allí.

Jorge Campos: Nosotros nunca habíamos decidido hacer público nuestro duelo y quisimos sacar un video con música que él había grabado de nosotros y nada más que eso, el silencio de todos nosotros, eso bastó. ¡Lo demás era Show!

Tilo: La música tiene eso tan temporal que ocurre y puede volver a ocurrir pero que no es nunca igual. No es lo mismo la escultura que está ahí..., en cambio la música la puedes transportar, te la llevas a tu casa, la silbas, la cambias y los mismos intérpretes la pueden tocar distinta. Suena tan distinto al aire libre, en una sala pequeña o en un teatro. La música es algo muy vivo, como el agua, no hay como pararla.

Congreso busca salida en red internacional

El Jueves 27 de marzo de 2003, un cronista en una de las giras a EEUU relataba que le resultaba inexplicable que un músico, como Jorge Campos dictara cátedra en la Universidad de Berkeley (institución de instituciones del jazz) o que se transmitieran dos discos completos de Congreso por la radio en New Orleans.

Ante la escasa difusión de la música de Congreso en Chile, deciden buscar mejor suerte en el extranjero y gestionan acciones para la internacionalización del conjunto. Congreso regresa de la gira a EE.UU. con propuestas alentadoras que incluye su participación en un festival de jazz internacional y la posibilidad de distribuir la discografía completa en Norteamérica.




Los planes refrescan la ilusión de la agrupación con más de 30 años de experiencia musical, que queda integrada por Sergio "Tilo" González (compositor y baterista), Francisco Sazo (voz), Hugo Pirovic (flautas), Jaime Atenas (saxos), Sebastián Almarza (piano acústico y teclados), Jorge Campos (contrabajo y bajo eléctrico), Raúl Aliaga (marimba, percusión étnica y electrónica). Y aunque buscan la forma de participar más activamente en los escenarios internacionales del Jazz Fusión y la World Music –como los cataloga la industria discográfica-, esto no significa que descuiden a sus feligreses dentro del país, por lo que siguen dando recitales. Los días 4, y 5 de abril, en la Sala SCD de Vespucio.

Pero para esa época el escenario de Congreso es crítico, como lo plantea Raúl Aliaga:

Raúl Aliaga: En Chile A nivel mediático es imposible estar apoyado a través de la televisión o de la radio. La única salida que tiene Congreso, para seguir teniendo oxígeno, es tratar de internacionalizarse a como dé lugar y, así, tener la posibilidad de proyectar el trabajo a un mayor ámbito comercial popular. En Chile se nos tiene que morir un integrante para estar en las noticias. Estamos muy preocupados de todas las desgracias y no vemos las posibilidades de tener más asistencia, ese cómo estar en el sistema.

Raúl Aliaga: En Chile no tenemos la capacidad de generar una real industria de exportación en el medio artístico. Afuera la estructura mediática está armada y saben cómo proyectarla, acá estamos muy desunidos, estamos en la balada pop romántica. La masa está consumiendo en base a la mala ecuación que se les ha entregado.

En febrero del año 2004, Congreso se fue de gira a EE.UU. tras haber sido elegidos de entre 800 grupos de Latino América y Centro América para participar en el Performing Americas Proyect auspiciado por Arts International, NPN (National Performing Networck) y la Red Mundial de Productores Independientes. Y si el viaje se vió en un momento peligrar por los clásicos choques con que encuentran a la hora de pedir apoyo –asunto que no comentan demasiado-, lograron ir a la Meca del jazz. Al regreso, llegaron con más sonrisas de las que se llevaron, porque entraron en conversaciones para que un sello norteamericano distribuyera la discografía de Congreso, en EE.UU. y además, fueron invitados al Heritage Jazz Festival, que se realizó el 2004 en New Orleans.

En tierra norteamericana estuvieron en los estados de Montana, Nebraska, Texas, California y Lousiana, donde ofrecieron conciertos, jams sessions e incluso dieron clases magistrales, destacable es la participación de Jorge Campos, quien habló sobre técnicas de bajo en el Institute Jazz of Music de Berkeley University, y la intervención de Hugo Pirovic, en el Myrna Loy Center con una charla sobre flautas e instrumentos étnicos.



La crítica dejó una huella clara de lo bien acogidos que fueron los Congresales por un auditorio multiétnico acostumbrado al sonido internacional. Congreso impone la nueva música Latinoamérica con una mezcla de instrumentos indígenas con la frecuencia electrónica, canto, baile, colorido contemporáneo. El circuito que hicieron incluyó como escenarios al Carroll College University, Myrna Loy Center, Nebraska Weslyen University, 7th Street Loft, Elementary School, Guadalupe Cultural Center, La Peña Cultural Center de Berkeley, Frederick Douglass High School.Worck Shop, Tulane University y el Cultural Arts Center.

Notable también resultó que en New Orleans transmitieran por radio la grabación íntegra y sin interrupción de la música para ballet, “Los fuegos del hielo” y “La Loca sin zapatos”, el último disco editado por Congreso. Algunos de los 16 registros emanados de este cuerpo y alma musical son: “Estoy que me muero”, “Para los arqueólogos del futuro”, “Aire puro”, “Pájaros de arcilla”, “25 años”, “Por amor al viento” y “Mediodía” (editado en Francia, denominado e inédito en Chile).

Es difícil entender el por qué en Chile no se entera la gente de estas notables noticias, es decir, cuando un grupo sale al extranjero es una señal de que representando a su país. Esto debiera ser material de conversación en todos lados, pero no: "eso no le importa a los chilenos" , dicen algunos. Sin embargo los recitales de Congreso se siguen llenando de públicos muy heterogéneos.

Entonces qué es lo que pasa, si no se pide que salga en los titulares de los diarios, pero si que se difundido en los espacios especializados en el tema. Razones para estar orgullosos del grupo Congreso hay y demasiados, a través de treinta años de historia. Pero como se dice, nadie es profeta en su propia tierra.


Lanzamiento del CD en vivo Congreso de Exportación

Milena Bahamonde: Debe ser porque hay tanta actividad musical por estas fechas que en el Barrio Bellavista, justo en el muro de un cruce angular, pletórico de anuncios (o campo de batalla del pegamento mural, antiguamente llamado "engrudo") Taparon los afiches. Taparon los afiches de Congreso de exportación. Les pusieron otros carteles encima y eso que aún faltan algunos días para el concierto de lanzamiento de "Congreso de exportación, historia de un viaje", el décimo séptimo disco. Pero todavía se puede leer la palabra exportación casi completa aunque hay que adivinar lo demás, y no es difícil. Se deduce porque este año algo le dio a Congreso con lo de la exportación. ¿Estarán preparados "los mercados" del mundo para acoger tal experiencia musical?Los que sí ya tendrían que estar más que preparados son los feligreses criollos y seguidores voluntarios del conjunto, porque quedan pocas entradas para el segundo gran recital del año que dará Congreso. Y si no lograron ingresar al recinto del evento en concierto pasado pueden hacerlo este viernes 14 de Noviembre, a las 21 horas en el Teatro Oriente de Santiago. Fecha en la cual el conjunto dará a luz un nuevo “hijo” musical, placa registrada en vivo en agosto del 2003. “Congreso de exportación, historia de un viaje” conserva fragmentos de los cálidos instantes vividos, almacenados en el mundialísimo formato digital con un tiraje original de 2.000 copias (y no fueron más dada la premura del lanzamiento), cuya producción es independiente bajo etiqueta del Sello Machi y que salió a la venta el 13 de Noviembre de 2003. Antes de la actual fase del conjunto un par de especialistas en Congreso –y los hay- temieron que después de “La loca sin zapatos” -disco previo al actual y editado después de cinco años de silencio discográfico del conjunto- no habría más registros y quizá no habría más Congreso, pero esta vez la realidad jugo una buena pasada. Tilo González, el compositor del conjunto está dichoso con la criatura musical nueva y se adelanta a las aves pesimistas...



“Congreso de Exportación”, alude lúdicamente, según Tilo, a los tratados comerciales con Europa y Estados Unidos, y también a su próximo viaje.

Tilo: Este no es el último disco, es el más reciente. "Congreso de Exportación", es la historia de un viaje y vino al mundo por sorpresa, sin planificación alguna. Está bonito. Me hace pensar todo lo que hemos recorrido con Congreso. Después de que lo terminamos lo escuché y me quedó la impresión de que era como toda la historia de un viaje. Inconscientemente quedó todo lo que hemos hecho. Hay cosas con cuerdas, con vientos, acústicas y con invitados como el Joe (Vasconcellos). Es un disco casi como un autorretrato.

¿Qué significa eso del Congreso de exportación en el afiche del concierto?

Tilo: Hay una ridiculización del momento. Es como algo lúdico ahora que toda la gente piensa en el libre mercado, las firmas y los convenios, entonces ¿cómo le vamos a poner Congreso de la cordillera a no sé donde? No pues. Tiene que ver con un juego, porque como fuimos a Estados Unidos en febrero y como vamos de nuevo ya creemos que somos gigantes y no es así.

¿Musicalmente se traduce en algo?

Tilo: En el último tiempo nos dimos cuenta de que lo que venimos haciendo por muchos años es más lo más exportable que tenemos.

¿Y qué hay de la supuesta internacionalización a través del leguaje del jazz?

Tilo: Para cualquier europeo o americano no somos un grupo ajeno a su esquema de melodía bajo piano, saxo pero cuando escuchan quedan "dados vuelta", porque los instrumentos que conocían suenan de otra manera; los mismos instrumentos tocados otra música son otra música.

¿Cuál fue el criterio de selección para el registro?

Tilo: Tratamos de rescatar lo que técnicamente estaba bien, y luego incluimos lo más representativo del concierto con algunos invitados, además de Joe, como el grupo de cuerdas y la banda de vientos con que presentamos una canción de “Pájaros de arcilla” y el tema “Quenita violín” (del año setenta y algo) con un arreglo para ”banda de plaza”. Hay un bonus track del recital en el Estadio Nacional en homenaje a Salvador Allende con una versión de “Farewell” (texto de Pablo Neruda) cantada por Pedro Aznar y con el bajo de él. El disco quedó maravilloso. Muy lindo.


De izquierda a derecha (Foto: Tito Acuña. Teatro Oriente, 14 Noviembre del 2003): Hugo Pirovich, Sebastián Almarza, Jaime Atenas,Jorge Campos, Sergio "Tilo" González, Raúl Aliaga, Francisco Sazo.

El disco incluye: “Tuve un sueño mamá” en versión tocada con brass distinta a la original, “La loca sin zapatos”, “Heroína de Nueva York”, “Amantes”, “En horario estelar”, “En el patio de Simón”, “El hijo del diluvio” (cantada por Joe Vasconcellos), “Festejo”, “Ya es tiempo”, “Volantín de plumas”, “Impresiones de Agosto” (con texto original), “Pájaros de arcilla”, “Quenita violín”, “Los maldadosos” y ”Farewell” (con Pedro Aznar).

Tilo: “Ya es tiempo” está con piano y cuerdas, “El volatín de plumas” tiene un arreglo de cuerdas. Nuestro plus es la interpretación en vivo, en estudio somos un poco fomes. Es la vida de verdad. Hay temas de ’Estoy que me muero’, una versión inédita de ’Impresiones de Agosto’ con un texto que se cantó cuatro veces como mucho en la dictadura y que hoy se abrieron los archivos y se canta en una versión desclasificada. Es de un texto que hizo Pancho Sazo y la música es mía. La hicimos por el año 1979 y ahora la grabamos con el texto original, que no estaba grabado, en que se habla de ‘los sapos’.

Tilo: “Congreso de exportación, historia de un viaje” tiene como novedad que es el primer disco con Sebastián Almarza en los teclados.

A lo de exportación, Tilo no le da ninguna “intención”, más que la visible ironía al tono mundial latente en esos días. Y en cuanto al trabajo que mostrarán, indica;

Tilo: Quizá nos faltó algo en la parte instrumental. Hay un tema instrumental (’Festejo’) pero no se echa de menos porque está en vivo y hay solos más largos. Te deleitas en sumergirte en la canción.

Es decir, quedaste satisfecho parece con el resultado del disco.

Tilo: Sí, estoy contento. Es un disco que refleja un momento. Es un disco no planificado… Es un hijo no planificado.

¿Y cómo ocurrió lo de este “chiquillo”?

Tilo: Bueno, empezamos hacer el concierto del primero de Agosto. Se me ocurrió hacer arreglos y de repente salió un ¿por qué no lo grabamos? Y así fue como a cinco días del concierto decidimos grabarlo. Alguien dijo por ahí que era el mejor disco de Congreso.

La manía por lo novedoso conlleva a la pregunta brutal: ¿Por qué no grabaron algo nuevo?

Tilo: Bueno, creo que tenemos mal acostumbrados un poco a nuestros amigos, siempre nos exigen cosas nuevas. A Mike Jagger no le pido que haga un rock distinto. Sería nada que ver decirle a Los Rolling Stones ¿qué de nuevo trae tu disco?

Puede ser, aunque tampoco se trata de un gesto semejante al de Egberto Gismonti, cuando en otra ironía dijo: "siempre hago lo mismo”. Algo nuevo trae "Congreso de exportación historia de un viaje" además del apellido y son los arreglos:

Tilo: Es una entretención para mí hacer arreglos, que suene de otra manera, que parta de otra forma. Te metes en la misma canción pero con otras ropas.

¿Con Aznar harán algo más?

Tilo: Hemos empezado así, como de repente tocando algo juntos. Ahora ya viene en un disco. Anda a saber tú qué va a pasar. Me gusta lo que hace, lo que piensa, su postura estética. Sabe mucho.

Y propósito de Argentina y para preguntar por lo antiguo, ¿cuándo editarán en Chile "Los pájaros de arcilla”?

Tilo: Hace poco estuve en Buenos Aires en conversaciones con la Sony de ahora (CBS). Estamos en “tiras y aflojas” para poder editar la versión original grabada en Buenos Aires en 1984. Los derechos siguen siendo de ellos, temía que los hubieran vendido, pero no fue así. Estamos tratando de sacarlo el próximo año, como un eslabón perdido. Acá nunca se hizo. Si lo editan sería un suceso, "Pájaros de Arcilla" es un disco considerado de colección por el cual se han pagado sumas cuantiosas.

Por aquel entonces, Pancho está más delgado que a principios de año. Su barba canosa se mancha de amarillo sobre los labios y delata la bruma de sus pulmones. No ha sido un año fácil, quedaron huérfanos de Jaime Vivanco, el tecladista del grupo y amigo por 15 años.

¿Por qué la idea de hacerlo un disco?

Tilo: Vimos en los ensayos que estábamos tocando temas que habitualmente no lo hacemos, y con versiones ditintas, y se van a hacer solamente una vez, entonces en ese camino decidimos grabar. Y en octubre seguramente ya va a estar en... pocas disquerías del país. (risas)

¿Por qué la decisión de trabajr de manera independiente, ya no con EMI, o volver a Alerce?

Tilo: Todas las cosas de Congreso son instancias que se van dando, llegamos en un momento a que hay mucho material de Congreso que no está editado, y que eso está en manos de las multinacionales, y la gente te dice 'oye, quiero tal disco y no lo encuentro', y tiene que ver con ellos, que deciden sacar este disco o no. Al ser nosotros mismos los que estamos produciendo tenemos la facilidad de ser un poco dueño de tu música, que es como lo mínimo. Claro, el riesgo está en que la difusión y todo eso se hace más complicado. Obviamente la distribución es algo que no está muy resuelto para los independientes.

¿Aunque esos independientes sean Congreso?

Tilo: Sí, fíjate. Es difícil el tema de distribución, Chile es un país larguísimo, por lo tanto Punta Arenas o los otros lugares es más complicado. Pero la música de Congreso, aunque estemos en multinacionales, como estuvimos hace unos años atrás, igual no está en todas partes, es más de buscarla y de repente encontrarse con ella. Así que tampoco nos complica que no esté masivamente. Ideal sería.

¿Y este viaje a Canadá y Estados Unidos por qué surge?

Pancho: Hay una invitación a un festival que va a haber en Seattle. Ahí vamos a tener dos actuaciones; hay otra más en Nueva York, y después en Toronto. Aprovechamos y estuvimos un mes y diez días en febrero y aprovechamos e hicimos contatos con productores a los que les está gustando nuestra música. Pequeñas comunidades, nos está yendo bien.

¿Cómo aparece el tema de mantenerse abiertos a las nuevas influencias?

Tilo: Es lo principal. Es algo natural, yo tomo un taxi, una micro, lo que sea, y estoy escuchando y uno recicla y usa lo que le gusta de algo. Es como vestirse de muchas cosas. Son distintos elementos que van marcando la nueva música. Y en término de las letras, van tomando también un tono más nostálgico, más escéptico.

¿Con qué tiene que ver? ¿Con la edad?

Pancho: Tiene que ver con la edad y con la distancia con la que tú estás mirando las cosas. “La Loca” tiene la nostalgia de Valparaíso, que es como la isla del Tesoro. Uno se va nutriendo de las cosas que va viendo. Y a ti te cambia la mirada, si no cambiara sería peligroso. A mí lo que me gusta es la parte difusa de la foto, no el centro de la foto. La gente que sale en el borde, el tipo que está detrás del novio. Esos me caen bien, y a esos van dedicadas las letras. Uno toma de repente la posición desde esa persona, o cómo uno la ve. Pero uno ya no puede cantar al amor como cuando tenía 18 años. Ni físicamente. Ha pasado vida debajo del puente. Y tú te vas enriqueciendo.

Esta tendencia a integrar que ustedes tienen en la música ¿le falta a Chile?

Pancho: Toda sociedad es integración. Lo contrario a la sociedad es la desintegración. Que falta más integración, claro que falta. Más respeto a las minorías, reírse de uno mismo. Hay que jugarse por una integración del país primero, dejar de repente de pensar tan estrictamente en una economía política por regiones y no olvidar que este es un país unitario, con todo lo que hay.

¿Hay una nueva producción en mente aparte de este disco en vivo?

Tilo: Los discos de Congreso nacen espontáneos. Este disco en vivo que vamos a hacer lo decidimos hace cuatro semanas atrás. Sobre lo nuevo, nunca nos hemos cerrado a seguir navegando, lo más probable es que sí, que tengamos el próximo año tengamos música nueva, pero Congreso no obedece a esa inclinación, entonces no te puedo asegurar que sí. No depende de un calendario.

¿Cómo ha sido para ustedes la experiencia de empezar a bregar sin Jaime? ¿Cómo lo enfrentan, o todavía está sangrando?

Tilo: Yo creo que es muy difícil que deje de sangrar, son 15 años con alguien, durante los que se hizo mucha música, y música que estamos tocando todavía. Pero a su vez es un poco de alegría, porque lo que él dejó, su piano, su música, no va a morir. Sebastián (Almarza) viene con toda su energía nueva y vuelve a hacer lo que Jaime dejó. Hay como una contradicción: qué rico que de nuevo va a sonar, pero a la vez el dolor de que no esté sonando con él.

Pancho: Tú lo has dicho. Lo que pasa es que la vida es como una carrera de postas. No estamos acá para siempre. Y la música se hace generalmente sobre un diseño de muchas personas pero lo rico es cuando te toca un tipo que es tu hermano. Te va tatuando con un vidrio el corazón; y cuando ya no das más tú, te toca a ti. Yo soy más viejo que Jaime, y uno siempre cree que le va a tocar primero. Eso también un guiño que te hace la existencia de decirte 'cuidémonos, porque somos todos precarios'. Pero también queda la idea de la música. Otro va a venir después, si es que encontró algo bueno tuyo y va a trabajar sobre eso. El caso de Jaime es que muere físicamente, pero no su música, ni para nosotros, lo llevamos hasta la eternidad. Ahora, que te cuesta pararte en el escenario, claro. Tú siempre esperas la risa, el gesto, la talla, la enojada, el aroma. Es como cuando llegas a una casa nueva, y es muy bonita, pero añoras esa casa que te cobijó.

¿De dónde vienen las letras?

Pancho: Yo creo que uno tiene mucha tontera de cabro chico, de las historias de Papelucho hasta influencias más fuertes como García Lorca, Miguel Hernández, Nicanor Parra, Pablo Neruda. Y después tratando de no hacer nunca poesía, yo le llamo casi poesía, porque esta al servicio de la música.

Después de la presentación del disco del 2003 realizan una gira al sur de Chile, los días 4, 5 y 6 de Diciembre de 2003. En Enero de 2004 se presentaron en el Festival de Viña del Mar. Y planean el lanzamiento de un DVD del concierto de Agosto 2003.



Afiche de homenaje del nuevo Congreso a Jaime Vivanco



Capítulo 9: Congreso en el Siglo XXI

Llega el cambio de siglo y el año 2001 salen a una exitosa gira por la localidad de Bahía en Brasil.



En los años anteriores, aunque sufrieron cambios y recambios, llegan de cara al nuevo siglo con: Tilo González (batería), Francisco Sazo (voz), Hugo Pirovic (flauta), Jaime Atenas (saxo), Jaime Vivanco (piano), Jorge Campos (contrabajo y bajo), Raúl Aliaga (percusión) y Claudio Pajarito Araya (guitarra y percusión).

Ese año 2001, Congreso con 32 años de existencia decide lanzar un nuevo disco inaugurando una etapa distinta, por lo que editan a fin de ese año, su nuevo elepé "La Loca Sin Zapatos". Es una excelente oportunidad de re-encuentro del público con el grupo.



El trabajo de Pancho Sazo en "La Loca sin Zapatos" es notable, ya que, sigue haciendo grandes letras como "Pasillo de amor", un tema lento, en la línea de "Nocturno" donde se cuenta la historia de amor de una prostituta y su cliente:

"Finge que me amas
Y abrázame fuerte
Sueña que la suerte nos sonreirá".


El tema "En la movilización", presentado como una cumbia en los créditos del disco, aparece el aporte vocal femenino de Florencia Aguilera cercano al hip hop. Su letra, en un instante, dice:

"Por tus risas y tu llanto
por tu callada bondad
por los sueños de tus hijos
por todos los que vendrán
déjame tomar tu mano
en la movilización
ay dios ay dios
Por el triunfo del amor".


El mismo título del disco es una historia de pequeñas vidas que quieren salir de la rutina, en este caso, una mujer que cree que su arte -bailar descalza- será apreciado en la TV. Se equivoca esta "loca", lamentablemente.

Otro momento alto del CD son las sonoridades altiplánicas de "Arte de un pájaro", composición del recientemente integrado Claudio Araya. En el disco además se incluye la versión de "Angelita Huenuman" de Víctor Jara, que ya había aparecido en el disco tributo al inmortal artista y "Farewell", con 'letra' de Pablo Neruda que pertenece a la obra "Los poetas de Chile".

Para el final del disco, un toque de nostalgia: "Recuerdos del Rívoli". Este era un cine popular en la calle Victoria de Valparaíso. De hecho, Aldo Francia filmó su vestíbulo, lleno de afiches, para su cinta "Valparaíso mi amor". El cine desapareció en los setenta. Hoy alberga un mercado persa. En la letra, Pancho refleja lo que ha ocurrido con las viejas salas de cine en esa ciudad.


De izquierda a derecha: Claudio Pajarito Araya, Raúl Aliaga, Hugo Pirovic, Jorge Campos, Jaime Vivanco, Francisco Pancho Sazo, Sergio Tilo González y Jaime Atenas

Para aquel entonces, EMI había caducado el contrato con Tilo y la relación estaba muy tirante. Bajo este coyuntura, Tilo González crea su propio estudio de grabación y sello para entrar en la onda de la autogestión. Es así que crea su productora y sello independiente "Macondo", el cual estrena la nueva placa y es distribuido por Sony Music. Durante años, el conjunto perteneció a los sellos Emi y Alerce. Bajo esas etiquetas salieron discos como "El Congreso", "Estoy que me muero", "Para los arqueólogos del futuro" y "Viaje por la cresta del mundo". Clásicos.

Hugo: En este nudo que existe entre grupos y sellos, nosotros hemos desatado el nuestro. Cuando estuvimos en Alerce hicimos muchas cosas bien. Pero esperábamos, en ese momento, tener una relación con otro sello por lo internacional. Entramos a EMI del que salimos un poco decepcionados. Eso ya es parte del pasado. Ya no estamos 'en el negocio'. No queremos pertenecer a un sello pues van a buscar alternativas de música que les permitan entrar al mercado, golpear y vender. El sentido de Congreso no es ése. No nos funciona eso del auspicio de marcas de ropa, licores o comidas. Somos gente común, que va a la feria, que anda en micro. Somos gente de trabajo que se dedica a la música, que ya ha construido un quehacer musical propio. Estamos bien así, tranquilos. Hacemos lo que queremos, musicalmente.
Decisiones importantes a los 32, que dicen mucho cuando la banda, más allá de recitales y giras, es una que ha producido algunos discos imprescindibles del conteo de la música chilena de los últimos 30 años. Trabajos como "El Congreso", "Pájaros de arcilla", "Viaje por la cresta del mundo" y canciones como "Vamos andando mi amigo", "Hijo del sol luminoso", "Nocturno", "Canción de la Verónica" y "Calipso intenso casi azul", entre otras, no son sólo bellos temas, sino que han marcado épocas, generaciones y personas.


Mientras regresaba la inspiración congresística, Jorge Campos hizo algunos trabajos discográficos, Machi entre otros; Jaime Atenas estuvo en un cuarteto de saxofones; y Tilo González compuso música de documentales.

Para entender el fanatismo de sus seguidores la alegría que provoca cada nuevo disco de la eximia banda, simplemente no hay nada que entender, y mucho que querer. Escuchar la música de Congreso provoca un remezón constante, donde cada nuevo viaje de estos maestros, es un universo propio de sueños, historias, fábulas, de música pura, esa sin etiquetas. Por ese amor y muchas cosas más Congreso es seguido con muchas ansias por sus alumnos.

Totalmente sorprendidos quedaron ese año los integrantes de Congreso ante el recibimiento del nuevo Disco, ya que los han llamado de varios lados y la promoción, en esta ocasión, ha sido en base de invitaciones de personas que solo quieren demostrarle su cariño. Más que mal, esperaron 6 años para volver a tener un nuevo álbum de estudio.

La "Loca sin Zapatos", es uno de los discos más esperados de los seguidores de “CONGRESO”, que retoma el trabajo discográfico con aciertos sorprendentes en la fusión de ritmos como la cumbia, mambos, pasillos, etc. con el espíritu de la música actual incluyendo hasta pasajes de hip-hop en el primer single "EN LA MOVILIZACION" (cumbia) y que reclama el triunfo del amor entre los hombres. Un feliz fin de año para esta banda clásica en la historia de la música chilena.

Por su parte el grupo se encuentra preparando una serie de tocatas fuera de Chile, entre las que cuenta una gira por seis ciudades en Estados Unidos en julio de 2002 junto a “Arts International” y posibles participaciones en los festivales de Nueva York, Bruselas y París.



La periodista Milena Bahamonde, en un reportaje titulado "Congreso recuperó la inspiración y volvió a las pistas" del 7 de Noviembre del 2001 nos indica:

Milena: Tardaron pero el jueves se pusieron a grabar en el estudio de Tilo González, independientemente de los sellos que no quisieron acogerlos. En octubre esperan lanzar la nueva producción que, según sus propias palabras, es cumbianchera, cuequera y contagiosa.

Medio día de 1997 fue la última grabación de Congreso y aunque después de ella siguieron dando conciertos, no pisaron un estudio hasta el jueves pasado, cuando se lanzaron contentísimos a las pistas para registrar un continente sonoro, con las esperanzas puestas en que el disco saldría en octubre.


Las razones de los sellos para no grabarlos han sido desde que no son un grupo menor hasta que el mercado está complicado, pero de igual forma llegaron hasta las pistas independientes, nomás, en el estudio de Tilo González para abocarse a las nuevas melodías, que vienen más urbanas, con toques étnicos, con mucha percusión y manos que suenan. Promete ser un disco entretenido, cumbianchero, cuequero contagioso; el más bailable dentro de la línea de Congreso.

Tilo: Hemos estado chicharreando harto con una música de viajes, sin embargo, nos hemos quedado en algunos puertos, sin avanzar como pensábamos originalmente.

Sin lesiones mortales

Milena: Nunca se sabe en qué andan y al igual que los chamanes americanos cuando se les da por muertos, aparecen de regreso del ensueño, dejando nuevas marcas a sus fieles. Así, medio en la luz pública y medio sin paradero definido, empiezan a rondar los mitos en torno a estos musicazos llenos de anécdotas, entre ellas que cantaron junto a Pedro Aznar un repertorio semejante al de Emerson, Lake and Palmer.

¿Hubo conflictos que estuvieron tanto tiempo alejados?

Tilo: Sí, pero no fueron graves. Había todo un cuento del que nos enteramos después. Lo que pasó es que cada uno de nosotros ha emprendido proyectos nuevos de los que no nos enteramos ni nosotros mismos.

Milena: Congreso tiene más méritos que el haberse mantenido creando por 32 años en Chile. Son el grupo que renovó el lenguaje musical criollo con una mezcla única de sonoridades étnicas y contemporáneas que configuraron el andamiaje de una escuela y no pocos aficionados. Ahora han debido subordinarse a la existencia de la tecnología y pagan el consecuente precio. Tienen las puertas bien cerradas en los sellos, les da igual y siguen con el espíritu empinado, recorriendo las alturas en vuelos internos y externos, navegando por la geografía de América Latina.



¿Qué se les han dicho en los sellos?

Tilo: Antes ellos tenían un área de música que no era tan comercial y les interesaba mantenerla, ahora no. También es cierto que hoy la tecnología está tan alcance de la mano que si quieres grabar ya no es indispensable tener un sello. Ahora los músicos tenemos estudio. Con la gente que hemos conversado nos han dicho: '¿Están haciendo música de ballet, antipoemas de Nicanor o qué?' Tienen el temor de que no seamos lo suficientemente radiables y ahí estamos, perdiendo el tiempo. Entonces, decidimos que vamos a grabar y si no le interesa a nadie, va a salir igual.

¿Qué mensaje hay en este nuevo trabajo?

Tilo: En una cumbia, por ejemplo, hay una pareja en que él está cansado de darle pobreza a su mujer. Se relata un poco su situación, pero después se pasa pa’ la punta, porque le dice: '¡Ya está bueno! Quiero TV cable y casa con piscina'. Es una ironía. Hay otro tema, La loca sin zapatos, de alguien que sueña con estar en la televisión. Habla sola en la cocina y quizás sus aspiraciones están equivocadas. Eso no es culpa de los músicos.

Te refieres a algo así como: Nosotros lo dijimos.

Tilo: Así es. El consumo excesivo, la felicidad barata y todo eso es lo que tratamos de decir. Son valores erróneos.

¿Cómo ves la música de ahora?

Tilo: Todo está adornado con mucha crema y guinda. Afortunadamente hay algunos músicos que se preocupan menos del marketing, del número, como se decía antes.

Rockeros de Charango

Milena: De la fusión de Los Masters y Los Sicodélicos, Congreso nació a fines de los sesenta con la participación de Fernando, Patricio y Sergio González, Fernando Hurtado y Francisco Sazo y ya para 1970 grabaron el primer single Maestranza de la noche. Son la pieza de museo en Chile, que al igual que los argentinos, logró elevarse sobre la estética anglosajona, integrando raíces locales al estilo. El resultado es un sonido distinto, francamente raro para los oídos de antaño. Al punto que cuando les preguntaban: ¿qué es esto? no sabían que responder.

Tilo: Ubícate en el año sesenta y tanto: escuchar mezclas de trutruca o quenas con charangos y guitarra eléctrica era extraño. También en los ochenta con El viaje por la cresta del mundo era una sonoridad que no estaba en varias latitudes. Empezamos a usar instrumentos vernáculos con cierta conciencia de lo que hacíamos. Después de un tiempo fuimos estudiando. Ahora, ya no me preocupo de las combinaciones o de seguir en la misma línea.

¿Cuál es la misión del músico?

Tilo: Tiene el deber de mostrar a los demás de qué continente viene. Con todo el respeto que me merecen las danzas húngaras yo no voy a tocar eso. Me siento feliz haciendo una cumbia, un taquirari o una cueca.

Identidad Urbana

¿La vara es alta para mantenerse arriba?

Tilo: Nunca hemos estado en lo alto. Hemos durado tanto porque no somos ni hemos sido moda. Cuando ya llevas más de 30 años y ves que un tema de hace mucho tiempo todavía se toca y a la gente le sigue gustando, te das cuenta de eso.

¿Qué percibes en una retrospectiva por el largo viaje de Congreso?

Tilo: Veo que nos hemos movido, no sé si hemos avanzado. Siempre nuestros discos tienen algo que es distinto que nos entretiene. Nos demoramos pero sale algo. Sería más simple hacer cinco temas más como En Todas las esquinas y dos más como Vuelta y vuelta y armamos otra producción con muchas posibilidades. Es fácil ponerse esa meta. Pero nosotros no grabamos si no hay algo distinto.

¿Te resulta muy complicado vivir combatiendo con tanta producción y marqueteo?

Tilo: Sí, tengo que desdoblarme, estoy con el conflicto diario. Trabajar con Congreso y mantener una familia es ¡imposible!. Entonces, tengo que meterme en trabajos que no son de mi agrado. La gente te mira y te dice: ¡Ah! Congreso, todo pasando y no es así, detrás hay realidades que son complicadas. Obviamente hay gente que no lo cree porque, como dice una canción en este disco nuevo, no soy de este mundo.

¿Cómo valoras el movimiento que los originó?

Tilo: En el setenta, en Chile había músicos con cierta tendencia rockera que se estaban juntando con otros estilos. Recuerdo que Los Blops estaban cantando con Víctor Jara y nosotros veníamos al Festival de Nueva Canción Chilena porque éramos más rock que nada. Todos nos estábamos hermanando musicalmente. Aunque al comienzo había harto recelo que los rockeros usaran charango. Estábamos con la revolución de las flores en un proyecto muy soñador. Eramos menos políticos que otros que la pasaron mal. El exilio no es nada de bonito pero de repente vivir en Europa no es tan malo.

Ustedes se quedaron en Chile después del golpe ¿Qué pasó cuando regresaron los grupos chilenos?

Tilo: Es difícil hablar de los caminos de los colegas. Cada uno se quedó en su parcela, cuidándola celosamente.

¿Dónde descubres la identidad musical chilena?

Tilo: En las calles, no necesito ir muy lejos. Está en las cosas de todos los días, como el pajarito de Panamtur, que hace 20 años está en el mismo local. Nunca he necesitado encerrarme en una montaña. Los Congreso somos como un mosaico con muchos colores, texturas y olores. Tenemos de todo el mundo. Eso es Latinoamérica.

Los días 3, 4 y 5 de enero de 2002 presentan su último disco "La loca sin zapatos" en la Sala SCD. Congreso deja escuchar un sonido de raíces latinoamericanas pero con un filtro actual, lo que permite volver a creer en que aún se pueden escuchar cosas vivas y propias en lo que a música se refiere.



¿Con más de 30 años en la música es posible hacer un balance de lo que ha sido la experiencia de estar en Congreso?

Tilo: Después de tantos años tocando es difícil hacer un balance porque yo no me vería en otra situación que no sea tocando o creando. Es como vivir el día como músico, no existe eso de "no, hasta aquí no más llego y me dedico a otra cosa", puede que Congreso no lo sea pero absolutamente como músico es algo que ya no puedes evitarlo. Hacer un balance hablando como grupo es absolutamente positivo porque tenemos una discografía que nos gusta mucho como hacedores de música y donde hemos propuesto durante cada momento nuestro siempre algo que nos fascina, que es buscar un poco el cuento y el tener una identidad como músicos latinoamericanos nos pone a nosotros con harto orgullo, aunque en realidad esa no es la palabra porque uno se siente ya como tan latinoamericano que esa palabra ya no aparece.

¿Ya no buscan esa identidad latinoamericana en su música?

Tilo: Digamos que la buscamos desde un comienzo. Hoy, afortunadamente, creo que se nos hace bastante simple hacer este tipo de música, ya no hay una necesidad de buscar y cabecearse en cómo lograrlo, es algo ya que está en nosotros. En mí, como creador y en el grupo, como intérpretes, las sonoridades están en el aire, no hay que buscar mucho.



Jaime Atenas: Congreso ha sido punta de lanza en distintas oportunidades. Recuerdo que cuando este grupo empezó aquí en Chile estaban todavía vigentes los grupos que cantaban en inglés y Congreso empezó a cantar en castellano. Luego, empezaron a meter las zampoñas y los ritmos de cueca cuando estaban todos un poco metidos con lo que era el rock duro y sinfónico. Más adelante ya empezó a agregar un poco más de fusión, cuando el término fusión no existía. Los trabajos de "Viaje por la cresta del mundo" y "Ha llegado carta" son muy elaborados y que están enmarcados justamente en el estilo fusión que nació después, entonces en esa época era muy difícil decir cuando nos preguntaban sobre qué tipo de música hace Congreso. Finalmente el término fusión llevó a que el grupo simplificara un poco su descripción pero siempre Congreso como que ha estado anticipándose a los hechos.

Tilo: Encuentro la identidad en las calles, no necesito ir muy lejos. Está en las cosas de todos los días, como el pajarito de Panamtur, que hace 20 años está en el mismo local.

¿Se han encontrado con algún símil de Congreso en alguno de sus viajes?

Tilo: Siempre en los países vecinos sobre todo se han dado movimientos similares, yo me acuerdo de "Polen", grupo peruano del setenta y tantos. Creo que uno siempre tiene hermanos en distintas partes, incluso a veces temáticamente músicos andan como en la misma sintonía. Por ejemplo, un detalle que en realidad no tiene que ver con lo musical pero este disco nuevo "La loca sin zapatos" tiene un símbolo por ahí que es una pluma y curiosamente el disco de Soledad Bravo también incluye una pluma y el de Pedro Aznar habla de alas, de vuelo, no sé hay algo en el aire que muestra una conexión mágica. Claramente no estamos solos ni nos sentimos como los únicos, en Chile seguramente a lo mejor fuimos los primeros que nos atrevimos a hacer este tipo de fusiones y temas más largos que no eran canciones que no se acostumbraba pero hoy hay bastantes grupos en Chile que ya lo hacen, y bien por el movimiento.

¿Pero en esa época ya existían grupos como Los Blops o Los Jaivas que realizaban fusión?

Tilo: Claro, Blops y Jaivas, por supuesto somos contemporáneos pero nosotros en algún momento nos fuimos a esta parte de fusión, de búsqueda, incluso música contemporánea, hay algunos temas bastante loquillos por ahí y desarrollamos más la parte instrumental que los dos grupos que tú mencionas. Luego, hemos vuelto a la canción de nuevo, son ciclos, igual las canciones nuestras están alimentadas por esa parte instrumental que desarrollamos en un momento, entonces también son bastante distintas a la canción típica.

En una de sus giras, Pancho Sazo y Hugo Pirovic conceden una entrevista a la revista GLOBAL HIT al productor independiente Reese Erlich. El publicó lo siguiente:

Reese: Por más de 30 años, El Congreso ha sido uno de los gupos musicales más populares en Chile. La banda combina elementos de la música Andina tradicional, música clásica europea, jazz y rock en una mezcla realmente Sudamericana. El Congreso comenzó com un grupo protesta. A través de los años, con los años, se han suavizado... pero no demasiado.


Reese: Todo lo que tenemos que hacer es encender la grabadora y obtenemos la música. La música está en todas partes aquí en Chile, especialmente en Viña del Mar, donde los chilenos vienen a pasar un día en la playa. Francisco "Pancho" Sazo, el cantante y compositor de El Congreso identifica la música procedente de la radio de un vendedor ambulante.

Pancho: Es un bolero peruano.

¿es el tipo de música más popular entre los trabajadores?

Pancho: Sí.

Reese: En la década de 1970 Chile se hizo famoso como la cuna de la música moderna andina. Los hombres vestían ponchos negros, y tocaban zampoñas y guitarras. Yo siempre había asumido que los jóvenes músicos chilenos subían a lo alto de los Andes para estudiar la música de los pueblos indígenas locales. Así que le pregunté a Sazo cuando escuchó la música por primera vez.

Pancho: Creo que fue Simon and Garfunkel. (risas) La primera vez que tocaba el Cóndor Pasa, se hizo popular. Fue en la misma época del movimiento popular de Allende. Muchos grupos pensaron en mejorar algunos instrumentos de las culturas nativas.

Reese: Si bien la melodía conocida en los Estados Unidos como "If I Could" puede haber inspirado a los músicos chilenos, ciertamente ellos pasaron a desarrollar sus propios sonidos. El Congreso, formado durante los primeros años de la dictadura de Augusto Pinochet.

Hugo Pirovich: los militares censuraron todas las grabaciones musicales y conciertos en vivo mediante el examen de las canciones de antemano. Pero, cuando se trata de comprender realmente la cultura, simplemente no lo lograron. Los censuradores eran realmente estúpidos. Estaban buscando a las personas que llaman terroristas. Pero ellos no comprenden el poder de la cultura y lo que las personas fueron capaces de escuchar. Se utilizaron metáforas para atacar a la dictadura y todo el mundo entendió.

Reese: Una de las canciones más populares de Congreso en esa época fue "Para los Arqueólogos del Futuro", en el que un niño del futuro se encuentra los restos de la sociedad chilena. Con el uso metafórico de las letras, la canción es una enérgica protesta contra los militares por el secuestro y asesinato de opositores políticos. Pancho: Nuestra música es siempre música política. Estamos siempre tratando de cantar los temas para la gente que no está en el centro de la escena: los pobres, las mujeres, los indios. Esos tópicos continúan en nuestra música.

Reese: Las elecciones tuvieron lugar en Chile en 1989 y se restauró la democracia. Los jóvenes rebeldes del Congreso están ahora en sus 50s y 60s. A través de los años su música ha suavizado. En una reciente canción llamada "En la movilización," Sazo escribió lo que parece ser un himno de agitación revolucionaria.

Pancho: Es una de nuestras canciones de protesta social. Vamos a ganar la revolución; Mantengámonos movilizados. Pero es por amor, no por amor al poder.

Reese: El duro filo de sus letras se ha suavizado en los últimos años, pero El Congreso sigue siendo una parte importante del movimiento de la canción política de América del Sur. Congreso está programado llevar a cabo una gira a San Diego, EEUU este verano. Y la banda continua a vendiendo a tablero vuelco sus conciertos en todo Chile.

En el año 2002, Felipe Montalva escribe un artículo titulado "Congreso de Larga Vida para Punto Final en En Valparaíso". Escribe:

¿Pesan los 32 años de vida de la banda al trabajar en nuevas canciones y editar un nuevo disco?

Hugo: No creo. Nuestro concepto musical se ha mantenido. Si bien todos componemos, Sergio 'Tilo' González es quien marca la línea compositiva. Lo hemos hecho así para que se mantenga el concepto. Y no es por una presión del pasado. Es algo natural. 'La loca sin zapatos' es más acústico, tiene tiples, guitarras, cuatros, pitos irlandeses, gaita colombiana... Es decir, apareció una forma de instrumentar que fue natural, no una idea preconcebida.

Felipe: Hugo Pirovic nos muestra tema a tema el nuevo registro sonográfico de Congreso en su oficina de funcionario de la Universidad de Valparaíso, donde dirige el coro y el conjunto de música medieval Ars Antiqua. Al igual que todos los miembros de Congreso, Pirovic posee otra vida fuera del conjunto. Este ha sido uno de los motivos por los que la banda ha optado por marchar a su ritmo.



Hugo: Aunque pasen seis años entre un disco y otro. "Este disco ha significado un gran esfuerzo de Tilo González", dice el flautista como para dejar claros los méritos.

Felipe: Pero, al igual que en la foto del caratulín del reciente disco, a Pirovic y sus compañeros se les ve relajados.

Hugo: Como que esta es una nueva etapa para la banda. Un retorno a eso tan singular que es pasarla bien tocando con un grupo de amigos, sospechamos. "La loca sin zapatos" viene a suceder a "Por amor al viento" y al disco compilatorio en vivo "25 años de música". En el nuevo y macizo trabajo llama la atención, de entrada, una mayor opacidad sonora donde las percusiones vernáculas, africanas, peruanas e irlandesas, salen favorecidas. El sonido, grabado en el estudio de Tilo González, posee cierta crudeza que lo asemeja a un registro en vivo.

Desde la primera nota emerge el nexo con Africa, un rasgo de Congreso.

Hugo: Cuando Pancho Sazo estuvo en Lovaina (Bélgica), a fines de los setenta conoció a muchos africanos que, al igual que él, estudiaban. Por lo tanto, conoce bien cómo piensan, qué hacen y cuál ha sido el proceso político africano, tan terrible y lleno de atrocidades. Con el paso de los años y con los viajes, Congreso ha terminado identificándose con Africa. La música y la forma de ser africana nos cala hondo, nos repercute. Lo mismo nos pasa con Brasil. El tema "Me dormiré sonriendo" confirma esta relación.



Era importante quedarse

Han sido bastantes los músicos que han pasado por Congreso. Joe Vasconcellos, Aníbal Correa, Ernesto Holman, Fernando González, entre otros. Además están los músicos que se han unido hace poco a la banda como Claudio Araya. Y también cada músico de Congreso posee experiencias musicales por separado ¿Al cabo de 32 años, ves a la banda como una escuela?

Hugo: Las circunstancias han hecho que esta sea la agrupación actual de Congreso y que los integrantes se hayan ido renovando. Pero en muy buen espíritu. Nosotros tenemos un chiste. Decimos que Congreso da una beca para que la gente vaya a estudiar al exterior (como Francisco Sazo, Joe Vasconcellos y Ernesto Holman en los años 80). No podemos hablar de una escuela de Congreso. Hay un sonido, una manera de compartir con la gente. Esto es una banda que subsiste por el empeño que cada uno le pone porque todos tenemos nuestros proyectos. Sin embargo, no ha sido como una selección de fútbol, que se forma con varias lumbreras y que no funciona. En Congreso cada uno hace su rol y bien.

En su trayectoria Congreso se ha caracterizado por una mirada crítica al sistema. Recuerdo canciones de los noventa como "En horario estelar" o el espíritu de trabajos como "Pichanga"...

Hugo: Congreso ha estado vinculado a problemas de la gente. El grupo ha tenido la oportunidad de llevarlo a un disco a través de la poesía de Pancho Sazo. También está claro que una canción no cambia nada pero ayuda. Hubo cosas en los 80 como "Calipso intenso casi azul" que tenía un lenguaje vedado, donde uno quería decir cosas pero no se atrevía por el riesgo. Sin embargo, creo que nosotros no nos atrevimos a decir cosas como las dijeron Los Prisioneros quizás porque siendo profesores universitarios, no metidos bien en el problema de Chile, veíamos el asunto más universalmente. Como dice el refrán 'no mentimos pero no dijimos toda la verdad'. Fueron los jóvenes quienes lo hicieron. También pienso que íbamos un poco más allá de lo contingente. Por lo pronto no nos fuimos de Chile tras el golpe. Creíamos que era importante quedarse. Nos costó un poco caro porque artísticamente sufrimos un retroceso, pero fue una experiencia impagable. Creo que evolucionamos musicalmente permaneciendo en el país.

Por su longevidad, Congreso es una banda que posee tres generaciones de seguidores ¿Hay una responsabilidad especial hacia su público?

Hugo: Creo que el vínculo es muy especial. Quienes fueron contemporáneos nuestros, hoy son abuelos y han influido en su familia. Congreso es una banda que posee un espectro generacional muy grande y vinculante. Uno siente que tiene una responsabilidad definida por el hecho de dar una buena imagen. No de look ni de líder, sino de ser respetuoso, aceptar que haya público joven que quiere un autógrafo y entregárselo por el valor que tiene para ellos. Obviamente, sin creernos estrellas sino gente común. Otra responsabilidad es para con la música. No pensamos en la gente al momento de componer. Hacemos la música que nos gusta y por ende le gusta a la gente. No pensamos en hacer 'gancho' con el público, ni canciones oreja. Lo de Congreso es más introspectivo. Puede que a alguien le sirva una canción, se emocione, la analice y quizás llore. Pero no está pensado así.

En una entrevista de Ignacio Franzani en un recital del grupo en la Sala Master de la Radio de la Universidad de Chile el día 5 de abril de 2002, declaran:

Ignacio: La Loca sin Zapatos, claramente muestra la fusión particular de Congreso, ritmos latinoamericanos, algunos rescates étnicos y, por supuesto, la fusión de todo esto con sonidos más contemporáneos. ¿Quién es La Loca sin Zapatos?

Pancho: A nosotros siempre nos ha gustado dedicarle los temas que nosotros hacemos a la gente que no sale en la foto, o que sale se manera difusa, no la gente de primera plana, la gente que está detrás de la gente importante, a quienes nadie le cantaría. A nosotros nos encanta esto, tal vez porque nacimos en provincia, y allá uno ubica al tipo que vende caluga y todas esas cosas. Esta loca es una persona que representa lo más lindo que tiene este país, que es gente que de repente baila a pié pelado en la casa y quiere ser famosa. Y como para ser famoso hay que ir a la radio o a la televisión y hay que tener zapatos además, va para allá y le dice un productor “vacuna”: ¡saquen a la guatona, cómo que está bailando!... pero es como un cuento, va en un tren, toma su maletita y se va. A mí me tocó ver una vez un productor probando un mago que venía del sur y era la misma idea: “a ver, haga magia (en un pasillo)…” y lo trató muy mal. No hay cosa que aborrezca más es la gente que abusa de un poder (cualquiera que este sea), para humillar a alguien que está haciendo magia o está bailando. Y en el estribillo dice de alguna forma la profesión de fe de Congreso: “en alguna región del sueño, salen a bailar todas las reinas, todas las mujeres que nunca ganaron en ninguna cosa (ni Miss Universo, ni Miss Tanga, Miss Reñaca 2000)”. Porque la gente no se da cuenta que cada persona es un Rey o un Mister o una Miss Universo y, sobretodo las mujeres de este país. A mi me parieron y esto ya es un triunfo.

Ignacio: Como veteranos de la música Chilena, más de 30 años creando y entregando cultura musical tanto en Chile como en muchos países en el extranjero. Claramente ustedes han visto y han vivido el desarrollo de la música en nuestro país, desde fines de los ´70 hasta hoy en día. Me gustaría que nos centráramos específicamente en el público, haciendo un poco un análisis de qué es lo que está pasando hoy en día y recapitulando 30 años atrás: ¿Qué está sucediendo con el medio musical? ¿qué está pasando con la gente que está recibiendo música en nuestro país?

Tilo: Hay involución. Creo que la gente no está pensando, no está escuchando, no está sintiendo. Es todo por el momento, es música que se bota al otro día, pero no es culpa de la gente. Yo creo que es culpa de la gente que programa: si tú muestras una parte de la música (que esta bien que exista, está bien bailar y todo), tiene que existir la otra mitad para que la gente que no quiere escuchar todo el día elija tonteras o ver programas ridículos en Televisión, etc. Creo que en los tiempos cuando nosotros partimos la gente estaba ávida de escuchar cosas, de maravillarse con cosas. Hoy estamos planísimos y eso hace que todos estemos como estamos, o sea, mira los pocos espacios que hay y mpas encima hay que pedir por favor que se publique el evento para que la gente sepa. Da lata.

Pancho: Yo encuentro que está bien lo que dice el Tilo. Un país como el nuestro tiene abundante cantidad de gente que, a todo nivel, hace cosas muy bonitas; pero no aparecen. Nosotros tenemos la suerte de estar en algunos escenarios, pero hay gente joven que está haciendo cosas fantásticas que no tienen posibilidades de salir. Esto bajonea en el sentido si uno lo aceptara. Pero nosotros sacamos estos discos y seguimos en la onda. Usted nos trató de “Veteranos” y yo la acepto y asumo, jamás me sentiría…. (risas). Como dice el Tilo, “el arte no importa que sea mínimo, siempre está hecho para maravillar”. Es algo que, aunque uno lo pague, se dona, es como un pan: “te paso esto y tú me pasas esto”. Los países son grandes también por las cosas artísticas y hay que darle oportunidades a todas las gentes. El problema es cuando se empieza a suponer que el público pide eso y, aunque lo pida, habría que mostrarle como decía el Tilo la otra mitad, debajo del vestido, debajo de la sábana, levantar las piedras para ver si hay bichos incluso. Creo que eso nos haría más grandes.


Pancho: Este es un país raro porque en otras épocas también había problemas, la Violeta Parra se hizo famosa después que se murió. Siempre nosotros nos admiramos y la gente del circo la gente de la danza, de la poesía, de todas las artes cooperan para que este país sea más grande y seamos más felices, nos maravillemos más. Esa es la idea, la cultura no es solo una cosa que uno tiene que comprar, la cultura también es como hablan los chilenos en la calle, como se pintan las micros, las calcomanías. Todo eso hace cultura y eso hace que mi me enorgullezca pertenecer a este país. Sin embargo, hace falta que nos queramos más, una aceptación de nuestra identidad y de aceptarnos así – que hablamos raro. Empezar a cambiar cosas como el racismo y el clasismo – por ejemplo la gallá que no corta el pasto… imagínate (risas). Un país que tiene una gran cantidad de chilenos afuera, pero que se permite - con una zapatenería al pedo de la horda fasistoide - de atacar a los Peruanos o a los Argentinos. Ese no es Chile, es una caricatura de un país de mierda. Nosotros tenemos que acoger a la gente que nos acogió en un momento dado cuando andábamos haciendo otras cosas por el mundo. Un país abierto, un país que no le tenga miedo a que vengan otras gentes, si pueden comer dos en la mesa, pueden comer cuatro. Así nos criaron en mi casa, éramos siete hijos y siempre había sopa y todos con la sonrisa dicen “no hay que ser tonto grave” y ponerse como ese sobaco ilustre de decir “está todo mal”.